La economía del túnel

Hacemos lo que vemos. El entorno nos absorbe.

La presión social se apodera de nosotros frecuentemente, incluso al momento de tomar una decisión importante. Las personas alrededor nuestro, no se percatan de su influencia sobre nosotros.

Hablando con unos amigos, les hice la pregunta ¿Por qué empezaste a beber alcohol? La respuesta fue predecible: "porque todos lo hacen". No conozco persona alguna que acepte que el alcohol tiene buen sabor, pero si todos aceptan los buenos efectos de éste, eso que nos hace creer que somos divertidos o que nos anima a hacer ciertas cosas que no haríamos si no estamos bajo el efecto de éste.

Existen menores de edad que empiezan a beber alcohol desde muy temprana edad, porque observan a los mayores hacerlo, es ahí donde hay una mala influencia y, es que el ejemplo es una de las mejores maneras de educar a los más pequeños, estos no dudan en realizar las acciones que ven en los mayores, y aunque no es la mejor educación, es la que lamentablemente está predominando en muchos sectores de nuestra sociedad.

Cuando se toma la decisión de hacer algo, se le pregunta a otras personas qué piensan, por ejemplo al comprar una vestimenta le pregunto a mi acompañante cómo se me ve, y es que siento la necesidad de ser aceptado (a) por los demás, olvido que lo compro porque me gusta y, no para agradarle a otras personas.

Algunas veces creemos que algo es normal sólo porque los demás lo hacen, como usar el teléfono celular en todo momento, no digo que usarlo sea algún problema, pero sí, hay momentos en los que se ignora a personas con las que se puede estar teniendo una buena conversación y sin embargo prestamos más atención a las redes sociales

Al dejarnos influenciar por otro, dejamos de ser nosotros mismos y con ello cedemos a lo que piden, perdemos así nuestra esencia como individuos racionales.

graciamaximiliano@hotmail.com