La economía del túnel

El estado que guarda la nación con Peña Nieto

No cabe duda que el presidente nos vendió bien la idea de reforma energética, pero cuando ya estaba aprobada se nos informó: los resultados no sabemos con certeza cuándo llegarán al bolsillo de los mexicanos.

El presidente Peña se muestra como un jefe de gobierno que vende el futuro, porque realmente el presente no es muy halagador, sobre todo en materia de empleo, inversión y desarrollo económico.

El informe del Presidente Peña ya fue entregado al Congreso de la Unión, lo presenta en el marco de una muy baja aceptación popular, sin embargo  en él muestra sus cartas fuertes: Las reformas estructurales y la construcción del aeropuerto de la ciudad de México.

En el informe de Pena Nieto podemos detectar las 11 grandes transformaciones. La primera es la reforma energética, entendida como la transformación de la riqueza nacional en privada con el objeto de que los mexicanos tengan mayor acceso a recursos, se pretende que llegue la inversión extranjera a invertir en esa industria, se tienen grandes expectativas en los resultados, sin embargo hay que matizar que los empresarios vienen a ganar y quizá en una medida pequeña a compartir con los verdaderos dueños del petróleo: Los mexicanos. Por supuesto que esos inversionistas extranjeras traerán nuevas tecnologías y pagarán impuestos al gobierno, pero ¿eso es todo lo que podremos obtener con la reforma energética?

No cabe duda que el presidente nos vendió bien la idea de reforma energética, pero cuando ya estaba aprobada se nos informó: los resultados no sabemos con certeza cuándo llegarán al bolsillo de los mexicanos.

Los mexicanos esperamos del gobierno explicaciones de cómo incrementar los salarios, el empleo y el bienestar.  Sabemos que la inversión, según el Secretario de Hacienda ha crecido en 18 por ciento; tenemos el programa de infraestructura; ya están aprobadas las reformas estructurales, entonces ¿por qué México sigue sin crecer? Y es más los datos de crecimiento siempre van a la baja. Muchos anuncios y pocos resultados, desde crecimiento hasta creación de empleo, los resultados no se ven hasta el momento.

Los tres temas de la agenda nacional que se deben trabajar con urgencia son tres: La corrupción, la inseguridad y la falta de crecimiento económico. El año 2015 debe empezar bien para los mexicanos.

En el tema de la corrupción ya hay en la agenda legislativa propuestas emanadas de los tres principales partidos políticos.

En la economía preguntarnos ¿qué tiene parado a México? Son varios factores, la inversión, la corrupción, la delincuencia, la educación, los bajos salarios, etc. El tema último señalado debemos considerarlo, los salarios mínimos en México, creemos que estos no son inflacionarios y, es que son tan bajos que su impacto es muy moderado, hay análisis econométricos que argumentan que el aumento de los salarios tal y como está la propuesta de Mancera, sólo incrementaría la inflación en un 0.07 por ciento. Por otro lado, considerar el tema de la justicia social, ¿para qué sirve un salario mínimo? No sirve inclusive para comprar la canasta básica. El último tema de discusión sería verificar cómo está distribuido el pastel de la economía mexicana, con datos de INEGI, el 51 por ciento de la renta nacional se lo llevan las ganancias empresariales. Luego entonces, es justo un aumento a los salarios mínimos.

El tema del empleo debe considerar los salarios, en México empleo si hay, el problema es que son muy mal pagados y se trabaja mucho, aunado a la existencia de trabajos precarios, cuyos trabajadores no cuentan con prestaciones sociales de ley.

Es buena la discusión de los salarios mínimos, es sano que esos temas se discutan en la agenda nacional, debemos por supuesto participar en la discusión, porque este tema ya no podía esperar por simple justicia social.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx