La economía del túnel

¿Por qué el dólar está en el cielo?

Más de 100 millones de mexicanas y mexicanos, la mayoría personas comunes y corrientes que vivimos al día con un salario que escasamente permite comer y vestir; que debemos trabajar arduamente para evitar descuentos salariales y tratar de ser cumplidos para evitar el despido; que tenemos algo de descanso el fin de semana y lo aprovechamos para ir a un jardín público, leer un buen libro de Tolstoi o pasear con la familia; que llevamos a los hijos cada día al colegio; que enfrentamos la inflación, inseguridad, violencia etc. Ciudadanos sin grandes propiedades, riquezas o bienes. Esos son los más de 100 millones de mexicanas y mexicanos que en los últimos días hemos despertado con la noticia que el precio del dólar se encuentra elevado, como si fuera un verdadero cóndor del Perú, sin embargo, pasamos la nota y pensamos: no hay problema, total, no puedo viajar a otro país porque mi salario no me alcanza, así que no me importa el aumento en el precio del dólar, del euro y del yen.

Estimados lectores, si alguno de ustedes piensa que el incremento en el precio del dólar no le afecta a su bolsillo, déjeme decirle que está equivocado, porque de una manera indirecta el aumento en el precio de la moneda verde si afecta a los millones de mexicanos que NO compramos dólares.

El efecto indirecto es sencillo. ¿Piensa usted comprar un televisor, refrigerador, equipo de sonido, teléfono celular etc.? Si su respuesta es sí, entonces el incremento en el precio del dólar si va impactar su situación económica. Supongamos que usted desea adquirir un equipo de DVD, los cuales como sabes en su mayoría son importados, y en el caso que haya sido ensamblado en México, sus componentes son importados. Si su precio a principio de año era de 800 pesos, el día de hoy usted lo deberá comprar en 860 pesos, eso si únicamente consideramos el impacto que tiene el aumento del dólar sobre los bienes importados, sin embargo, el dólar tiene efectos sobre otras variables como son los transportes, los insumos, etc. Por tanto, seguramente su nuevo DVD lo comprará usted aproximadamente en mil pesos.

Si usted no es de los que compra aparatos eléctricos o enseres domésticos, considere lo siguiente: Miles de empresas mexicanas elaboran productos que requieren insumos provenientes del exterior para ser elaborados, mercancías que Usted y yo compramos día a día: Comida, juguete para los hijos, artículos para arreglo personal, muebles, etc. Ha pensado Usted que muchos de esos bienes aumentan su precio como resultado del incremento en el precio del dólar. Considere una manzana que se cosechó en tierra mexicana: quizá el empaque o el insecticida usado para el crecimiento del producto fueron comprados en el extranjero, ¿quién va a pagar el incremento en el precio de los insumos usados para la producción de manzanas en México? La respuesta es que Usted cuando compre una de ellas en el mercado, va a tener que absorber el incremento en los costos de las manzanas.

Así como las manzanas, muchos, productos existentes en el mercado mexicano han tenido que aumentar su precio, lo cual finalmente afecta el bolsillo de todos nosotros los consumidores, por ende el aumento del precio del dólar hace que aumente la inflación y ello lleva a una caída en la calidad de vida de la mayoría de las personas, las cuales no vemos un incremento en nuestros salarios a un nivel igual o por arriba de la inflación. A lo anterior le llamamos la inflación importada, la cual no depende de factores endógenos a la economía.

Nos resta por responder, ¿cuáles son las razones por las cuales está aumentando el precio del dólar?. Estás son muy sencillas de explicar: primero, las empresas mexicanas tienen deudas en el extranjero, muchas de ellas justo a inicio de año deben cumplir con tales compromisos, por ello deben comprar dólares para realizar sus pagos, la ley de la oferta y la demanda hace que el precio del dólar se incremente. Segundo, las tasas de interés en el extranjero son más altas que en México, esto hace que los dueños del capital decidan llevar sus recursos para invertirlos en las instituciones financieras internacionales, para lo cual compran dólares en la economía mexicana y se los llevan al extranjero. Nuevamente, la ley de la oferta y la demanda hace su aparición. Finalmente, aunque el Banco de México ha estado subastando millones de dólares en el mercado nacional, esto no ha generado efectos combativos contra el aumento del dólar, y es que los dueños del capital prevén aumentos del dólar a corto plazo y por ende compran con anticipación previendo su incremento.

La primera tarea del gobierno es combatir a los especuladores, evitar que éstos actúen, porque finalmente las reservas internacionales se pueden agotar. Es necesario que el Banco Central exprese quién o quiénes están especulando, les aplique todo el peso de la ley y con ello evite que éstos sean un factor de desestabilidad que como ya señalé, afecta al bolsillo de millones de mexicanas y mexicanos. Basta de permitir la especulación. Acción es lo que se requiere en este entorno de crisis mundial.