La economía del túnel

Vamos a reconstruir México

Hace unos días salió publicado un documento llamado: Reconstruyamos nuestra nación, fue escrito por un grupo de académicos de prestigio nacional. El documento es resultado de un debate, una metodología y un procesamiento del pensamiento, lo cual finalmente hizo nacer un documento con aportaciones serias para la reconstrucción nacional.

Si bien es cierto, en muchas ocasiones se argumenta que los académicos sólo investigamos, escribimos y publicamos, con este documento nos percatamos que se puede pensar, publicar y proponer ideas para la reconstrucción nacional, ello a partir de una vinculación entre la academia y la sociedad civil.

Los ejes del documento consideran la política del desarrollo, se parte del diagnóstico de una economía rezagada, enmarcada en pobreza, con salarios de los más bajos a nivel mundial según la OCDE, con una migración exorbitante a nivel mundial, migración resultado de la falta de oportunidades en la cual 12 millones de mexicanos nacidos en México han emigrado al país del norte.

Es necesario revisar el modelo económico y pensar en el mercado interno como fuente de crecimiento económico y, es que el modelo ha fracasado, ya son 30 años del mismo modelo, el cual ha traído pobreza, marginación y miseria.

Es necesario aprovechar las posibilidades internas, la prioridad es fortalecer las oportunidades de la economía nacional. Pensar en un cambio de modelo, el cual vea hacía la gente y no únicamente hacía el mercado. La persona debe ser la esencia de la estrategia económica de corto plazo.

El modelo de libre mercado no es sólo un modelo que se debe modificar en México, es un cambio que se debe realizar en el entorno internacional y, es que también los países ricos tienen bajos niveles de crecimiento económico, alta marginación y desigualdad social.

La crisis actual es un fenómeno económico que tiene impacto social, por ende lo económico no es sólo económico, lo económico es social. El modelo actual debe tener un rostro humano, pero además un rostro jurídico en el cual se respete el estado de derecho, por ende se requiere un cambio de paradigma no sólo plasmado en la constitución, sino plasmado en la realidad social.

Es necesario por ejemplo el incremento de los salarios reales, los cuales sean acordes a la necesidad de incrementar la calidad de vida de las personas, y es que ya lo hemos señalado en muchas columnas, el salario mínimo actual atenta contra la dignidad de las personas, se requiere que los salarios reales se incrementen con el objetivo de que aumente el consumo interno, sino hay salarios dignos no hay consumo, y con un consumo precario se genera poca producción y por ende bajos impuestos y poca generación de empleos.

La política económica y la política social deben enmarcarse en un estado de derecho, y es que como argumenta el documento de referencia: De hecho, cumplimos ya tres décadas perdidas para el desarrollo y estamos al comienzo de la cuarta década perdida. Durante el periodo 1983-2014, el crecimiento del PIB mexicano ha sido de 2.3% anual (y en el primer bienio de gobierno de Peña Nieto fue de 1.8% anual), de modo que el PIB per cápita apenas ha crecido a una tasa media de 0.6% anual con un crecimiento acumulado de 22.4% en estos 32 años, sin considerar a los 12 millones de emigrados al extranjero; si los incluimos, el PIB per cápita sólo ha crecido 0.3% anual, con un crecimiento acumulado de 10.2%.

Con base en la referencia anterior nos debemos preguntar: ¿Pérdida para quién? Para los Azcarraga, los Salinas Pliego, los Slim... no, pérdida para los 60 millones de mexicanos inmersos en la pobreza, pérdida para los 40 millones que pasaron a ser clase baja, cuando décadas atrás eran clase media.

Otros datos interesantes del documento señalan: Durante el periodo 1983-2014, los salarios mínimos perdieron el 71.9% de su poder de compra, los salarios contractuales en las ramas de jurisdicción federal sufrieron una caída real de 64.4%, y los ingresos medios de los campesinos se redujeron más de un tercio en términos reales; se agigantó el sector informal de la economía hasta incluir al 58% de los ocupados; y más de treinta millones de mexicanos cayeron en la pobreza.

Quizá algún lector me dirá ... Esos datos surgen de economistas enemigos del sistema, no estimado lector, los datos señalados por el documento son de instituciones oficiales como INEGI, Banco de México, Secretaría del Trabajo, CONEVAL y SEDESOL, por ende, para críticos y no críticos del sistema, son datos duros que atentan contra los derechos humanos de los mexicanos y mexicanas, son datos que muestran la problemática por la que atraviesa la economía social, dos datos que nos dejan ver un sistema económico que no da frutos a la sociedad, son datos que muestran el sufrimiento de la gente al ver como su salario real pierde 72 por ciento de su valor real en tan sólo 31 años. En hora buena por este documento, en hora buena porque hay propuesta para un cambio de estrategia ecónomica, en hora buena porque aún existimos mexicanos con esperanza de que lo actual cambie.

graciamaximiliano@hotmail.com