La economía del túnel

¡Privatización! ¿Trasfondo de la reforma educativa?

La calidad educativa en muchos planteles mexicanos es mala…, suspensión de clases, marchas y paros de los maestros, profesores sin tener estudios dentro de una escuela normal, huelgas, y en general falta de compromiso y de vocación para ser maestro. Con sólo ver a la sección 22 del sindicato de maestros en Oaxaca nos damos una idea de lo que representa la educación en México. No obstante las presiones del sindicato de la CNTE en contra de las reformas a las leyes educativas en México, hoy la reforma ya es una realidad.

Estimado lector, a usted analizado lo que dice la nueva ley de reforma educativa. Ha analizado los procesos llevados a cabo para la aceptación de las modificaciones de las leyes ¿De dónde han surgido y hacia dónde nos llevan estas reforma?, y lo más importante ¿Nos beneficiarán?

Existen estudios en diversas áreas que dejan entrever que las reformas van encaminadas hacia una privatización, que si bien no será en un corto plazo, si podría serlo en el futuro; en su momento  José Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE, argumentó: “Las escuelas en México, como en otros países de la OCDE, necesitan de mayor apoyo a la autonomía escolar y de un fortalecimiento de la participación social.”

Omar Guerrero en su publicación dentro de la revista venezolana Gerencia, introduce dos conceptos: la exoprivatización y la endoprivatización del Estado. ¿Qué es una y qué es la otra? La primera es cuando la administración pública transfiere la producción de bienes y servicios a la empresa privada o al sector privado. La endoprivatización es la sustitución de la administración pública en los asuntos nacionales, por la idea, la metodología y la técnica de la gerencia privada.

Con la nueva ley, la proyección del manejo administrativo de las escuelas quedará como si cada una de ellas fuera una empresa, en la cual sus directivos, docentes, alumnos y padres de familia apliquen lo que mejor les convenga. La ley les da carta abierta en el artículo quinto transitorio, fracción tercera, inciso A de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) que a la letra dice: “Fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas ante los órdenes de gobierno que corresponda con el objetivo de mejorar su infraestructura, comprar materiales educativos, resolver problemas de operación básicos y propiciar condiciones de participación para que alumnos, maestros y padres de familia, bajo el liderazgo del director, se involucren en la resolución de los retos que cada escuela enfrenta”.

Lucía Rivera, profesora-investigadora de la UPN  y experta en el sistema educativo nacional, enfatiza que las reformas educativas implementadas en México, se desarrollan muy paralelas a las de Estados Unidos,  por ejemplo con la aplicación de los exámenes estandarizados que evalúan el desempeño docente.

El diputado Ricardo Mejía Berdeja habla de su inconformidad a las reformas, porque si se requiere de nueva infraestructura serán los padres quienes tendrán que aportar recursos monetarios, es decir, este senador demarca que a los padres se le dará obligaciones, pero no derechos. Considera que el problema se debe atender en varios sentidos, el área administrativa, el área operativa y el área pedagógica, no sólo en la evaluación y en lo administrativo. ¿Será cierto lo dicho por el diputado?

Para Omar Guerrero los padres podrían redefinirse como gerentes de la nueva administración pública de las escuelas, y podrían ser éstos quienes abran la puerta a otras áreas de la privatización, ya que éstos y la comunidad educativa serán los encargados de la selección, evaluación y capacitación del personal, con lo cual podrían verse en la necesidad de contratar a especialistas para que se hagan cargo de tal actividad. El autor de referencia argumenta que ya no será el Estado quien financie la infraestructura y equipamiento de las escuelas, sino que únicamente cubrirá las nóminas y serán los padres bajo la gestión de los maestros y directivos los encargados de organizar su allego a recursos económicos.

La reforma educativa y sus efectos debemos tratar de entenderlos, si bien generará beneficios al país, también genera incertidumbre al no ser transparente su proceso de conformación y aceptación tanto de las reformas a las leyes como de su transversalidad. Es decir, que al no saber exactamente qué es lo que se espera de ella no se puede realizar una planeación adecuada de la aplicación de la educación en México y, seguirá generando molestias generales a la ciudadanía, dado que se desconocen los alcances que las mismas puedan llegar a propiciar. Lo que si nos queda claro es que para reformar la educación en nuestro país, se requiere la participación de todos: maestros, padres de familia, alumnos, sindicato y gobierno. Sin el compromiso real de cada uno de ellos, el cambio de la educación en México no podrá llegar.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx