La economía del túnel

Michoacán, las autodefensas y el fin de la guerra

Las autodefensas son un grupo notable de la sociedad civil, la cual se defendió frente a los violentos, hoy la defensa está por concluir y la seguridad está finalmente aterrizando en Michoacán.

Michoacán no puede ni debe quedar fuera de cualquier análisis periodístico, afortunadamente los hechos nos muestran la victoria de las autodefensas, son los buenos simplemente por una cuestión: son los que defienden y tienen el  apoyo de la sociedad michoacana.

Las autodefensas son un grupo notable de la sociedad civil, la cual se defendió frente a los violentos, hoy la defensa está por concluir y la seguridad está finalmente aterrizando en Michoacán.

Las autodefensas surgieron en febrero de 2013 y en febrero de 2014 han logrado arrinconar a los grupos criminales. La sociedad hizo lo que el gobierno no pudo hacer y es que la acción de los gobiernos ha sido una política laxa frente a lo que se sabía existía en Michoacán desde hace ya muchos años.

La Comisión creada para retomar la seguridad y la justicia en Michoacán es una medida que surge a partir de la ya urgencia existente. Frente a la llamada desaparición de poderes en ese estado y la llamada ingobernabilidad en el mismo, era necesaria y urgente la intervención formal del gobierno federal. La designación de Alfredo Castillo  como comisionado es una acción necesaria para Michoacán, pero no suficiente.

Llama la atención varios sucesos generados en ese estado: El uso de armamento y medios de comunicación sofisticado usado por los grupos de autodefensa, la pregunta es ¿de dónde salió y cómo se obtuvieron esos instrumentos? detrás de todo ello por supuesto que está el tráfico de armas, por ende, los miembros de las autodefensas están actuando en contra de la ley, “pero a mar revuelto, ganancia de pescadores”. Finalmente el Estado mexicano se hizo de la vista gorda y los dejó ser a sabiendas que actuaban por debajo de ley, pero como sus demandas eran legitimas… bueno, no pasa nada. Eso es México.

Frente a lo anterior, y más allá de discutir si el estado debió prohibir las autodefensas porque la impartición de justicia y la seguridad le corresponde por constitución exclusiva al Estado, y sin entrar en ese debate, hoy la pregunta es ¿Qué viene después del triunfo de las autodefensas sobre los grupos criminales?

Debe ser una obligación del Estado no permitir que esos grupos de autodefensas sigan armados, debe triunfar la aplicación de la ley y sólo la policía federal y, en su caso el ejército, deberán ser los responsables de cuidar la seguridad de las familias michoacanas.

El problema es que la realidad está disociada de la legalidad, debemos invocar la legalidad en Michoacán y defenderla en cualquier rincón del país.

Hay intelectuales que señalan que si las autodefensas ya son una realidad entonces hay que legalizarlas, pero cuidado, no se puede legalizar lo ilegalizable, la situación es dramática, porque la definición de estado es el monopolio legítimo de la violencia según Max Weber. En el caso de Michoacán, preguntarnos dónde está el Estado, particularmente los gobiernos municipales, el estatal y el federal.

En Cheran, Michoacán, los guardias comunitarios ya están siendo legalizados, y es que es una vergüenza para el estado lo que está pasando; es honesto señalar que el problema de la violencia en Michoacán no es resultado de las prácticas del actual gobierno federal, es un problema existente desde el gobierno de Calderón y aún antes de él.

El exhorto del gobierno a que los grupos de autodefensas dejen las armas no resuelve el problema, tampoco la presencia en Michoacán del gobierno federal es la panacea, sin embargo las dos medidas si abonan a la seguridad, además hay que matizar que hoy ya no hay un problema de inseguridad, lo que existe es un conflicto armado que se debe resolver cuanto antes.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx