La economía del túnel

Innovación, una necesidad de Política pública municipal

En el nuevo entorno de globalización, la competitividad es una realidad. La economía mundial se caracteriza por una competencia agresiva en la cual solo sobreviven aquellos que han logrado cambios a través de la innovación.

Bajo el escenario anteriormente descrito, se requiere un cambio de paradigmas, porque las acciones que se han venido generando en México han sido en muchos casos por inercia, sin considerar los cambios en el entorno mundial.

Si llevamos lo global a lo local, podemos percatarnos que el Ayuntamiento representa un ente básico del desarrollo económico y social del país, por ende, su responsabilidad es muy fuerte para con el bienestar de la comunidad.

Hoy México ha cambiado, a los ciudadanos ya no se les convence con facilidad, exigen que la política pública tenga resultados tangibles. Los problemas a los cuales se enfrenta un alcalde son cada días más complejos, la inseguridad, el crecimiento desordenado de la población, la falta de empleo; la contaminación, etc., son sólo algunos ejemplos por los cuales los Presidentes Municipales se ven en la necesidad de desarrollar estrategias innovadoras.

Cuando se estudia al municipio mexicano, la forma en que éste gestiona los servicios es igual en muchos de ellos, las características fundamentales son: visión de corto plazo, criterios clientelares, toma de decisiones no participativas, manejo poco claro de los recursos públicos, limitada capacidad técnica, capital humano poco preparado, etc. como resultado de lo anterior, se tienen obras y servicios públicos insuficientes o de baja calidad, mala administración de los recursos públicos, mal servicio por parte de los burócratas, etc. Por lo anterior, bajo un nuevo contexto de competencia internacional, los funcionarios municipales deben ser capaces de promover el desarrollo, no solamente a través de la construcción de obras y como prestadores de servicios, sino que deben ser promotores del cambio y del progreso global. Para la mejora del municipio se requiere tener actitudes diferentes a las hasta ahora generadas, por ejemplo, en el tipo de dirección municipal, incluir a todos los actores, generar una nueva forma de dirigir los recursos humanos, técnicos y económicos con el objeto de incrementar la generación de nuevos conocimientos, la forma de evaluar los resultados, incorporar acciones que rompan inercias heredadas ineficientes e ineficaces, seguridad pública eficiente, obras públicas de calidad, buena administración de los impuestos, atención adecuada en la gestión, promoción del empleo a través de la atracción de nuevas empresas, etc. Todo lo antes señalado se traduce en desarrollo y mejor calidad de vida. Los elementos antes señalados deben incluir estrategias innovadoras.

La innovación es un concepto que está de moda en el entorno académico y empresarial. Las empresas están innovando para hacer frente a los retos de la globalización, sin embargo la pregunta es ¿qué hacen las administraciones municipales para ser más eficientes?

Para toda administración municipal, la responsabilidad y obligación será generar cambios que tengan un efecto positivo sobre la mayoría de sus habitantes, ello a través de políticas públicas y programas innovadores generadores de un desarrollo económico y social. Lo anterior no significa que la innovación sea descubrir el hilo negro.

Los gobiernos municipales deben transformar su administración pública con el objeto de alcanzar una verdadera transformación frente a los retos que obliga el nuevo proceso de competencia mundial.

Cada tres años los gobiernos municipales empiezan desde cero, cuando lo deseable debería ser darle continuidad a lo realizado por el alcalde previo. Innovar implica resolver problemas complejos, hacer más y mejor en menos tiempo, generar un gobierno transparente y eficaz, optimizar los recursos y lograr una ciudadanía más participativa.

Pensar que una administración municipal podrá lograr todos sus objetivos en tres años es algo inconcebible; el periodo de gobierno municipal de tres años no da oportunidad para poner en marcha las estrategias de desarrollo presentadas en el Plan Municipal de Desarrollo; al momento en que los presidentes municipales y sus cabildos están aprendiendo a gestionar los recursos públicos, justo ahí concluye su periodo constitucional de tres años.

Con base en datos del INEGI y según cifras del Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales 2011, se señala que de los 2,440 municipios mexicanos, únicamente 170 cuentan con una Comisión de Informática o Tecnologías de Información y Comunicación y sólo 352 municipios tienen una Comisión para la Mejora de la Gestión Gubernamental.

En la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (INEGI, 2011) se afirma que el 27.4 por ciento de los encuestados consideran como un problema fundamental el mal desempeño del gobierno, además el 25 por ciento argumentaron la mala calidad de los servicios públicos municipales.

En la encuesta de referencia se menciona que el 77 por ciento de las personas que realizaron algún trámite, tuvieron que hacer largas filas para poder realizar su gestión los pasaban de una ventanilla a otra, o se enfrentaron a excesivos requisitos.

Dados los datos antes señalados y, en el marco de una democracia mexicana, es cómo podemos afirmar la necesidad de alcanzar una verdadera reforma municipal, cuyos elementos básicos sean estrategias innovadoras que fortalezcan al municipio y logren mejorar la percepción ciudadana.