La economía del túnel

Hidalgo y la problemática regional

México es un vasto territorio dividido en 2,440 municipios, cada uno con sus fortalezas y problemáticas, pero todos ellos con una necesidad de crecer integralmente, lo cual ofrezca una mejor calidad de vida a todos sus habitantes. Con base en INEGI: Las zonas metropolitanas son los elementos de mayor jerarquía del sistema urbano de México, en ellas se genera 75 por ciento del Producto Interno Bruto del país y, tienen el potencial de incidir favorablemente en el desarrollo económico y social de sus respectivas regiones.

Tres zonas metropolitanas se ubican en el estado de Hidalgo, la principal es la de Pachuca, conformada por los municipios de Epazoyucan, Mineral del Monte, Mineral de la Reforma, San Agustín Tlaxiaca, Zapotlán de Juárez y Zempoala. Esta zona presenta gran dinamismo por el intercambio de población entre sus municipios.

La zona metropolitana de Tulancingo está integrada por los municipios de Cuautepec de Hinojosa, Santiago Tulantepec de Lugo Verduzco y Tulancingo de Bravo. La ciudad de Tulancingo es la ciudad dinámica de la zona metropolitana, particularmente por su participación en la agroindustria.

La zona metropolitana de Tula está formada por los municipios de Atitalaquia, Atotonilco de Tula, Tlahuelilpan, Tlaxcoapan y Tula de Allende. Esta ZM muestra un fuerte proceso de consolidación por su infraestructura carretera. Sus cinco municipios muestran elevados porcentajes de emigración laborar, particularmente hacia la zona industrial de Tula.

No podemos obviar el municipio de Tizayuca, el cual está pasando por un proceso de metropolización, resultado particularmente de la influencia generada por el Distrito Federal.

En este marco, la metropolización de los municipios hidalguenses conlleva el origen de una serie de problemáticas como son: El surgimiento de grandes desechos sólidos; el manejo de las aguas residuales; la contaminación del aire y del suelo; la ausencia de adecuados mecanismos de coordinación intermunicipal; la inmigración, problemas de seguridad, crecimiento desordenado. Problemáticas todas ellas que no permiten satisfacer a largo plazo las necesidades de la población en distintos tipos de asentamientos metropolitanos, y, es que éstos podrían ser mejor atendidos y resueltos si se promueven procesos de coordinación y cooperación intermunicipal.

Como se observa, son varios los problemas generados como resultado de la metropolización y, como argumenta Torres-Rodriguez, A), ...a medida que las metrópolis han desplegado altos niveles de centralización económica, la solución política generalmente ha sido una descentralización urbana-regional, dando poca atención a los procesos de expansión en la periferia y al tipo de relaciones que ellas establecen con su centro metropolitano. Estas crecientes y cada vez más difusas periferias metropolitanas están en vías de convertirse en elementos cruciales para entender la naturaleza cambiante de las metrópolis para desarrollar políticas urbano-regionales y para buscar formas de asegurar una mayor sustentabilidad de las áreas metropolitanas, particularmente en la utilización de los recursos naturales dentro de sus áreas de influencia.

Si partimos de la revisión de los 84 Planes de Desarrollo Municipal del estado de Hidalgo (PDMH), -con excepción de Pachuca-, nos percatamos de la nula atención que muestran los PDMH a los problemas metropolitanos y, es que las zonas metropolitanas son importantes porque representan los polos de mayor dinamismo económico del estado, resultado de su papel como territorios de vinculación a partir de los flujos de intercambio de insumos, productos y personas.

Los municipios inmersos en la matropolización tienen problemas inmanentes a dicho proceso y es que los límites administrativos de los municipios y de la metrópoli no coinciden entre sí, lo cual genera descontrol y confusión entre las autoridades locales. Cuando un gobierno municipal intenta solucionar un problema (seguridad, transporte público, contaminación, desempleo, etc.) el cual supera sus límites territoriales, tiene un doble problema, primero, resolverlo a través de una estrategia, y segundo, la estrategia debe ser consensada con el municipio (s) participante (s) en el proceso de metropolización.

Hasta ahora la solución aplicada por los gobiernos municipales ha sido la descentralización urbana-regional, se ofrece poca atención a los procesos de expansión de la periferia vinculada con sus metrópolis, lo cual requiere entender los cambios de las metrópolis para desarrollar políticas urbano-regionales. Con base en lo anterior, se deben generar estudios académicos de temas concretos que busquen solución a las externalidades negativas que la metrópoli genera.

graciamaximiliano@hotmail.com