La economía del túnel

Futbol acompañado de crisis económica en Brasil

Los brasileños saben y sienten la necesidad de expresar su descontento al mundo entero, no quieren más hambre y pobreza disfrazada de futbol, exigen hospitales, educación y servicios públicos de calidad; y es que durante los dos años pasados el crecimiento en Brasil ha declinado.

Las crisis económicas constantes enojan cada día a más personas, no sólo en México, sino en el mundo entero. Hoy estamos con la moda del mundial del Futbol, torneo que se está desarrollando en Brasil, un país bajo una economía de mercado liderado por una presidente mujer salida de grupos de izquierda, particularmente del Partido del Trabajo.

Brasil está de moda por el mundial, pero a la vez  tiene una serie de manifestaciones sociales que expresan descontento por el bajo crecimiento generado en dicho país, aunado al exorbitante gasto público para organizar y llevar a cabo la justa mundialista, ello en detrimento del gasto social.

Los brasileños saben y sienten la necesidad de expresar su descontento al mundo entero, no quieren más hambre y pobreza disfrazada de futbol, exigen hospitales, educación y servicios públicos de calidad; y es que durante los dos años pasados el crecimiento en Brasil ha declinado.

Hoy Brasil tiene expectativas negativas, en los dos años pasados se generó bajo crecimiento económico cercano al 2 por ciento, cuando en años pasados su crecimiento fue cercano al 4 por ciento, particularmente durante los gobierno de Lula Da Silva durante 2003 a 2010, se tiene  déficit en cuenta corriente cercana al 4 por ciento  y inflación cercana a 5.4 por ciento. Lo anterior es resultado de un componente importado, problemas estructurales que originan el problema fiscal y una mala política macroeconómica originada durante el gobierno de Dilma Rousseff.

El Brasil de hoy tiene agotamiento del mercado de trabajo, lo cual es un problema grave, ello ha sido acompañado de crecimiento del bono demográfico. Brasil tiene hoy crecimiento bajo, malas expectativas, alta inflación, una economía sometida a un estrangulamiento externo, el crecimiento es volátil, etc.

Brasil comenzó un periodo de transformación en la cual algunos sectores hicieron crecer la economía, tal fue el caso de la electrónica, ello sucedió particularmente durante la década de los noventa, esas estrategias generaron años después un crecimiento de la economía brasileña que incrementaron el consumo, permitieron indexar los salarios, se incrementó el gasto público y en general se generó un mayor bienestar social.

La pregunta es ¿por qué la economía brasileña en tan sólo un par de años tuvo un descenso económico? La respuesta se encuentra en la existencia de una crisis durante el año 2008, la cual fue importada de la economía mundial, en ese año se tuvo un viraje, Brasil creció al 0.3 y en 2010 se creció a 0.8. lo cual fue acompañado de un consumo bajó, particularmente en bienes de consumo durable, entre los cuales se tiene refrigeradores, televisiones, radios, etc.

Durante el gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Vana Rousseff, particularmente durante el primer trimestre del año pasado, se perdió estabilidad fiscal, se perdió la autonomía del Banco central de Brasil y la política microeconómica fue modificada, las reglas del juego al interior se perdieron.

El gobierno de Dilma es un gobierno intervencionista, un gobierno con políticas industriales horizontales. Por ende surge la pregunta, ¿qué hacer para que Brasil pueda regresar a la senda del crecimiento? Se requiere un estado que sea proveedor de buenos servicios públicos, un estado más pequeño, pero a la vez más eficiente, un gobierno que dé continuidad a las políticas sociales, un gobierno de cara a la gente que retome las políticas económicas de Lula Da Silva y con ello permita retomar la senda del crecimiento.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx