La economía del túnel

El Bronco y la nueva conformación política del poder en México

Con estas elecciones se logró que la gente saliera a votar, cerca del 47 por ciento del padrón lo hizo, más de 36 millones de mexicanos y mexicanas se decidieron por una opción.

Cambió el mapa político de México en nueve gubernaturas. En  las pasadas elecciones se castigaron a cinco  gobernadores y se dio una alternancia en el poder en esos cinco estados.

El bronco, Jaime Rodríguez, logró una alianza entre el poder económico y periodístico con la sociedad.  Los periódicos El Norte y Reformar tuvieron un papel fundamental en el triunfo del Bronco, y sino me creen vean esos dos periódicos previó a las elecciones. Este candidato independiente tuvo apoyo además del grupo económico de ese estado, pero además tuvo el respaldo y la asesoría de un personaje respetado por la clase empresarial de Nuevo León, me refiero a Fernando Elizondo, un hombre que sabe manejar el dinero y por supuesto el dinero de uno de los estados más ricos del país.

El mensaje del bronco en Nuevo León y en general para el resto del país es “Sí se puede”, por ende la elección pasada manda la señal a los partidos políticos rumbo a la campaña presidencial del 2018; lo que vimos en Nuevo León fue que un mal gobierno, acompañado del apoyo empresarial y una candidatura independiente, fueron mecanismos que  lograron cuajar y llevar al Bronco al triunfo (recordemos que nueve meses antes de las elecciones el bronco era priísta). Con la derrota de los partidos políticos en Nuevo León, existe la posibilidad que un candidato independiente pueda llegar a los Pinos.

Baja California y Campeche, una fue para el PRI y la otra para el PAN, Colima y San Luis están en disputa; Guerrero regresa al PRI después del desastre y de los desaparecidos en ese estado;  Michoacán se le queda al PRD; Sonora, el gran triunfo del PRI y por ende un gran triunfo de Manlio Fabio Beltrones como posible candidato a la presidencia de la República.

El PAN se debe reestructurar, tiene un fuerte pleito interno y, como diría Colosio cuando hablaba de los cambios al interior del PRI, se debe generar una reestructuración al interior de ese instituto político.

El PRD perdió una brutal cantidad de votos frente al partido Morena y con ello tiene la posibilidad de ser el cuarto partido político por número de votos en las siguientes elecciones del 2018.

La mayor novedad en las elecciones es que los más grandes partidos: PRI y PAN, quedan con el número de votos que históricamente habían tenido. Si hasta hoy el Congreso había sido 85 por ciento para los grandes y 15 por ciento para los pequeños, con esta elección se da un cambio; esta división del poder al interior del congreso pasa de 75 por ciento para los grandes y 25 por ciento para los pequeños. El PRI, El Verde y Nueva Alianza, sino sucede otra cosa,  alcanzarían la mayoría absoluta al interior del Congreso.

Los Panistas pierden al igual que el PRD, por otra parte el Partido Movimiento Ciudadano gana una buena cantidad de votos, más de un millón.

En el DF el PRI y el Verde pierden más que el PRD, el gran ganador en la capital fue el grupo de Manuel López Obrador. Morena alcanza un gran éxito en el DF pero no a nivel nacional, por ende, si quiere ocupar un lugar oneroso en las próximas elecciones presidenciales deberá trabajar al interior del país, aun y si consideramos que López Obrador lleva en campaña nacional más de 15 años.

El PRI obtiene la peor votación de su historia (con excepción del 2006), pero ello no significa que no haya sido el gran ganador de la elección al ser el partido que  más distritos ganó a nivel nacional.

Finalmente, observamos unas elecciones ejemplares, ello si consideramos el entorno tan desequilibrado que existía unas horas antes de la elección, bien por el INE, bien por los mexicanos y mexicanas que salimos a votar.

maximiliano@elcolegiodehidalgo.edu.mx