Fosa común

Un par de cosas

1.

Recientemente leí El arte nuevo de hacer libros, primera entrega del “Archivo Carrión”, publicado en conjunto por el CONACULTA y Tumbona Ediciones durante el año 2012. En este libro, Ulises Carrión, el “teórico del arte y escritor post-literario más innovador que haya nacido en México” (según Heriberto Yépez), vaticina la muerte del libro como máximo estandarte de la comunicación escrita. Cuando Carrión murió, en 1989, internet no era ni de lejos la explosión que comienza a ser ahora. Sin embargo, ante la inevitable expansión de otras formas de transmisión de información como la televisión, (santas rimas, Batman) Carrión pudo darse cuenta de que el rol del libro impreso dentro de nuestra sociedad comenzaba a desvanecerse, y que su desaparición era ya inevitable. La muerte del libro tiene que ver, entre otras cosas, con dos dolorosas verdades: los libros son feos y son aburridos. Durante mucho tiempo se pensó que lo único importante en un libro era el texto que contenía. Ahora, gracias a Carrión, sabemos que el escritor debe participar de todo el proceso: escritura, diseño, edición, publicación y promoción. Las editoriales independientes han aprendido muy bien esta lección y actualmente en México y en muchos otros lugares del mundo se producen libros que son hermosos en todos los aspectos, no sólo en el contenido o “mensaje” que transmiten. Para Carrión, esta incentiva representa la última humareda del fuego que en otro tiempo fue el libro impreso. El último esfuerzo por crear libros que no sean feos y que provean al lector de una experiencia de lectura distante a aquella tan lineal que nos aburre. Los libros de poesía son los principales portavoces de esta empresa. Internet ha matado al libro (que no a la literatura) o quizás sólo ha modificado nuestro hábito de adquirir libros en formato físico. Yo, por ejemplo, si quiero leer un libro del cual sólo me interesa el texto, descargo el pdf y lo leo en la kindle. Por otro lado, si me interesa un libro como objeto de arte o por la experiencia de lectura que pueda ofrecerme el pasar mis dedos sobre sus páginas, entonces iré a la librería y lo compraré. Esto demuestra que, en este momento, el libro en papel sigue sin morir. Su muerte será, más que eso, un proceso de desplazamiento. El rol del libro en nuestra sociedad se verá adelgazado, reducido todavía más a un sector limitado de la población, pero vivirá, al menos, mientras siga habiendo lectores que lo soliciten.

2.

En una entrevista que dio para Literalia TV, el polémico escritor mexicano Tryno Maldonado sostiene que un autor debe estar comprometido socialmente con su contexto, mas no comprometer ni ‘vender’ su literatura. En días recientes hemos vivido un montón de injusticias por parte de aquellos que deberían encargarse de que esas injusticias no sucedan: el gobierno. No sólo los aterradores sucesos que tomaron lugar en Ayotzinapa, sino la reciente intervención (y violación de la autonomía universitaria) de la policía y el cuerpo de granaderos del DF en la UNAM. Es imposible, siendo, más que un escritor, un ciudadano que piensa críticamente sobre las cosas de su entorno, no indignarse ni protestar por todo esto. Creo que lo que dice Tryno es muy importante, y es incluso cierto mientras exista en la situación social cierto equilibrio, pero estos son tiempos atroces, tiempos de dolor y de impotencia. Nosotros, como escritores, tenemos la responsabilidad de sembrar en nuestros lectores el ánimo de la lucha, de no aceptar como verdad cosas que no la son. De no quedarnos callados, de ayudar a que nuestros prójimos indiferentes hagan conciencia y también alcen su voz. Comprometer la literatura de uno puede ayudar a que más de una persona se sume al grito de “ya basta” y así evitemos que esta ola de injusticia y desgracia se siga propagando. Somos jóvenes, somos mayoría, y, como escritores, lo menos que podemos hacer para intentar cambiar las cosas es no callarnos. Nunca callarnos. En este momento hay que concentrarnos en que no nos sigan matando, después podremos pensar en la “ética del arte”.

 @senosderana

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