Fosa común

Un estallido como todas las ventanas del mundo rompiéndose al unísono

Despiertas. Ella es lo primero que puedes ver y eso reconforta. La televisión se quedó encendida toda la noche, descubres, cuando la verdad creo que es una fruta que no tiene ningún compuesto tóxico, así que es natural y no hace ningún daño. Miren ahí: un árbol de mango. Es muy bonito este lugar. El sonido que viene del aparato te parece más débil que el que escuchaste anoche, luego de hacerle el amor. La muerte es el fin inevitable. Le sucederá a cada persona, y nos vuelve a todos iguales. Ante la muerte todos somos iguales. ¿Alguien bajó el volumen? ¿Habrá sido ella quien, aturdida por el sueño, tomó el control y bajó sólo el volumen en lugar de apagar? El mundo de los vivos se cruza con el de los muertos más allá de la tumba. El humo se eleva y transporta el olor de la carne humana... Elfuego lo destruye todo. Nadie puede evitarlo. Para el alma esta es la única verdad. No te levantas de la cama. Vuelves a mirarla y sus párpados tiemblan pero su cara está en paz. Piensas en el poema de Rubén. Detienes la respiración. La suya fue una forma apropiada de morir. Los hinduistas creen que el cuerpo debe desecharse rápidamente antes de que los espíritus lleguen a ocuparlo. Un hilo de saliva conecta sus labios con la almohada. Su aliento ligeramente agrio te golpea el rostro, y sabes que la amas porque nada de eso te importa. La besas suave, como si temieras que su cuerpo se desmoronara frente a ti. Los muertos regresan. Los muertos vuelven vestidos de otra carne. La besas y, cuando abres los ojos de nuevo, ella ha abierto los suyos. Es como si una parte de ti ya no existiera. Sin embargo, los restos humanos son la cosa más preciosa que tenemos. Hasta este día, habías pensado en despertar por las mañanas como la transición más violenta que podemos vivir luego de nacer, antes de morir. El DMT suaviza los trances súbitos. Los vuelve pasaderos y llenos de texturas. Despertar para ti significaba un bombardeo desordenado de estímulos sensoriales. Un iceberg en medio del mar del sueño. Pero ella está allí a dos centímetros de tus ojos y, maldita sea, ella está allí y sonríe porque ella también ha descubierto la vida despertando a tu lado. Nada, piensas, que relatar a partir. Nada salvo este instante, porque podrías nunca más volver a besarla, a tenerla desnuda en tu cama, despertando. Si murieras ahora, te gustaría que fuera esto lo que proyectara tu mente durante el trance. Un estallido como todas las ventanas del mundo rompiéndose al unísono. Si murieras ahora, te gustaría que fuera esto lo que proyectara tu mente durante el trance. Nada salvo este instante, porque podrías nunca más volver a besarla, a tenerla desnuda en tu cama, despertando. Nada, piensas, que relatar a partir. Pero ella está allí a dos centímetros de tus ojos y, maldita sea, ella está allí y sonríe porque ella también ha descubierto la vida despertando a tu lado. Un iceberg en medio del mar del sueño. Despertar para ti significaba un bombardeo desordenado de estímulos sensoriales. Los vuelve pasaderos y llenos de colores. El DMT suaviza los trances súbitos. Hasta este día, habías pensado en despertar por las mañanas como la transición más violenta que podemos vivir luego de nacer, antes de morir. Sin embargo, los restos humanos son la cosa más preciosa que tenemos. Es como si una parte de ti ya no existiera. La besas y, cuando abres los ojos de nuevo, ella ha abierto los suyos. Los muertos vuelven vestidos de otra carne. Los muertos regresan. La besas suave, como si temieras que su cuerpo se desmoronara frente a ti. Su aliento ligeramente agrio te golpea el rostro, y sabes que la amas porque nada de eso te importa. Un hilo de saliva conecta sus labios con la almohada. Los hinduistas creen que el cuerpo debe desecharse rápidamente antes de que los espíritus lleguen a ocuparlo. La suya fue una forma apropiada de morir. Detienes la respiración. Piensas en el poema de Rubén. Vuelves a mirarla y sus párpados tiemblan pero su cara está en paz. No te levantas de la cama. Para el alma esta es la única verdad. Nadie puede evitarlo. El fuego lo destruye todo. El humo se eleva y transporta el olor de la carne humana... El mundo de los vivos se cruza con el de los muertos más allá de la tumba. ¿Habrá sido ella quien, aturdida por el sueño, tomó el control y bajó sólo el volumen en lugar de apagar? ¿Alguien bajó el volumen? Ante la muerte todos somos iguales. La muerte es el fin inevitable. Le sucederá a cada persona, y nos vuelve a todos iguales. El sonido que viene del aparato te parece más débil que el que escuchaste anoche, luego de hacerle el amor. Es muy bonito este lugar. Miren ahí: un árbol de mango. La televisión se quedó encendida toda la noche, descubres, cuando la verdad creo que es una fruta que no tiene ningún compuesto tóxico, así que es natural y no hace ningún daño. Ella es lo primero que puedes ver y eso reconforta. Despiertas.

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