Fosa común

Posnoventismo

Jacob Steinberg, poeta neoyorquino que transita entre el inglés y el castellano como lenguas literarias, es el creador de un término que últimamente ha rebotado por mi cabeza y la cabeza (quizás) de todos aquellos que seguimos de cerca el fenómeno de la poesía joven en las redes sociales. Luna Miguel, poeta española (¿hace falta la aposición?), con una selección de la obra de 15 poetas españoles publicada en su blog, amplió el espectro de lectores y presentó a muchos otros el concepto del posnoventismo como asunto generacional y definitorio de una estética más o menos específica.

En Argentina, durante la década de los noventa, un grupo de poetas lideró un estallido de autogestión editorial que habría de hacer ecos en toda la América latina. Se trataba del surgimiento de las primeras editoriales cartoneras, por poner un ejemplo. A esta generación se le denominó la “generación de los noventa”. Jacob, que fue alumno en la Universidad de Buenos Aires, los ubica como sus mentores, así que, al asumirse heredero de ese ánimo de autogestión, pero trasladándolo al plano web, se identificó a sí mismo como posnoventista: “¿Formaremos parte de una generación nueva,/ la posnoventista,/ una generación cibernética que traiga los ideales de los 90/ al plano Internet?” dice en uno de sus poemas.

El ser posnoventista también ha adquirido distintos significados lejanos a aquel establecido por Jacob inicialmente. El más común tiene que ver con asignar la etiqueta a todos aquellos artistas (o no) nacidos después de 1990. Esto es difuso puesto que, si bien gran parte de éstos es seguro que llevan a cabo la autopublicación de su trabajo vía internet, no todos los posnoventistas (según definió originalmente Jacob) nacieron durante ese lapso.

A este propósito, Jacob afirma que no existen fronteras delimitables que determinen qué es y qué no el posnoventismo. Para él, en este momento, tiene más que ver con una comprensión más inclusiva de lo que entendemos por literatura: en el 2014, en pleno estallido (o consolidación) de la revolución web, cada quien es libre y tiene casi la obligación de gestionar un espacio virtual propio. Sabemos de la apertura que ofrece la red a este respecto. Todo, según el posnoventismo, aquello que sea publicado bajo el sello de “literario” lo es. Y lo es por el simple hecho de ser presentado de esa manera. Desde un mundanísimo tuit hasta un poema explícitamente poema.

El posnoventismo, marca generacional del nuevo Hágalo Usted Mismo literario. El posnoventismo como mero designio cronológico. El posnoventismo como conciencia de apertura hacia nuevos rumbos y propuestas basadas en nuestra actividad en internet. Pero también el posnoventismo como bandera hacia una posibilidad inexplorada de la creación literaria. El posnoventismo, quizás, como la vanguardia de nuestra época que inmortalizará nuestra época en la historia de la literatura, y la historia de la historia. No sé, será como sea, el término está puesto. Y da, dará, está dando, para mucho.

jmrn23@gmail.com