La ciencia por gusto

La seudociencia nos invade

Ayer en Estados Unidos se celebró el April’s fools, equivalente al día de los inocentes, publicando noticias falsas y graciosas. Lo que va usted a leer NO es una broma de esas.

Gravedad repulsiva. El 20 de marzo estaba anunciada una conferencia en la que se presentaría una teoría “que modifica la ley de la gravitación universal”. El ponente: Alejandro Gallardo, tesista de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, cuyo examen profesional estaba próximo.

Se anunciaba que la teoría, basada en añadir la energía cinética rotacional a las ecuaciones de la gravedad, “de comprobarse experimentalmente, provocaría un impulso en la ingeniería automotriz, aeronáutica y aeroespacial, además del primer premio Nobel de física para la UNAM” (sic.), y permitiría fabricar autos voladores. La “noticia” apareció en varios diarios.

Científicos y divulgadores discutieron en Facebook la absurda propuesta. Se canceló la conferencia, y el examen profesional de Gallardo  fue suspendido.

¿Fin de la historia? Quién sabe. Preocupa que, de no ser por el escándalo, hoy Gallardo ostentaría un título de ingeniero por la UNAM. Lo más injusto es que un director de tesis y un jurado hayan permitido que el asunto llegara tan lejos.

Mamas contra el sida. El 24 de marzo, el Conaculta difundió un boletín sobre la presentación del libro Madre Naturaleza y sida: eyaculación láctea de mamas, de Marcín Atram, “investigadora autodidacta, pintora abstracta/matérica, productora y escritora”.

Plantea que “el sida es una enfermedad ambiental radiactiva emergente”, que el VIH “se alimentó de residuos nucleares” y es “una especie de reactor nuclear de fusión-fisión”, “un virus que funciona como un dispositivo o bala atómica”. Y propone que “a través de la producción de moléculas derivadas de mamas humanas” se podrá hallar la cura.

Lo grave es que en la presentación participó Emilio Cárdenas Elorduy, director de Fomento Cultural de la delegación Miguel Hidalgo. Y que el boletín fue difundido por el Conaculta y posteriormente por Notimex, lo que llevó a que fuera reproducido en numerosos medios.

Si la ciencia es parte de la cultura, Conaculta no está enterado.

No hay duda: la seudociencia nos inunda.

Dirección General de Divulgación de la Ciencian, UNAM

mbonfil@unam.mx