La ciencia por gusto

Las infladas ondas del Big Bang

A primera vista, la hipótesis de un creador todopoderoso que hizo el universo en seis días parece tan buena, o descabellada, como la de una “gran explosión” que, a partir de la nada, dio origen a todo.

Pero solo a primera vista: hay grandes diferencias. La mayor es que del Big Bang sí tenemos evidencia. La primera fue la observación, por Edwin Hubble en 1922, de que el universo se expande. Extrapolando, en algún momento todo debió estar en un punto, antes de “explotar” y comenzar a expandirse. Y en 1964, Arno Penzias y Robert Wilson, usando un radiotelescopio, detectaron la “radiación de fondo”, extendida por todo el universo: la huella fósil del Big Bang. Hoy las pruebas del Big Bang son irrebatibles.

¿Cuál es la importancia, entonces, del hallazgo reportado el lunes pasado en MILENIO —y en la prensa mundial—, acerca de la detección de “las ondas de gravedad que recorrieron el espacio justo después del Big Bang”? Bueno: que confirman una teoría más detallada del origen del universo: la de que en la primera milquintillonésima de segundo después de la explosión inicial, el universo entró en un aceleradísimo proceso de expansión, conocido como “inflación”, que lo hizo aumentar de tamaño un trillón de veces en un instante.

La inflación, propuesta por Alan Guth en 1979, era solo teoría… hasta ahora. Los que hizo el equipo de astrofísicos del proyecto BICEP2, encabezado por John Kovac, fue detectar las “ondas de choque” que la inflación causó en la radiación de fondo: una especie de huella digital que permite estudiar qué pasó en esos primeros instantes del universo.

Su estudio se basa en el hecho de que la radiación de fondo está polarizada: vibra en una dirección, no en todas. Las ondas gravitacionales producidas por la inflación habrían alterado la dirección de esta vibración. Los resultados se aprecian como unos bellos remolinos de polarización.

Las implicaciones para la cosmología son tremendas: se podrá avanzar en las teorías sobre el espaciotiempo y su origen. E, incluso, se podría progresar en la unificación de las dos grandes teorías de la física: la relatividad y la mecánica cuántica.

Así que, ¡salud por las ondas de gravedad y el Big Bang inflacionario!

Dirección General de Divulgación de la Ciencian, UNAM.

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