La ciencia por gusto

La caperucita evolutiva

La teoría de la evolución por selección natural es uno de los productos intelectuales más grandiosos de la humanidad. Pero además de permitirnos entender cómo surge la asombrosa variación y adaptación en el reino viviente, la idea de Darwin puede también aplicarse en otras áreas.

En particular, el biólogo inglés Richard Dawkins la aplicó a la cultura: propuso que las ideas evolucionan al transmitirse de un cerebro a otro, como virus, modificándose y adaptándose. Algunas se extinguen; otras prosperan. Teorías científicas, chistes, chismes, modas, tradiciones y métodos artesanales son ejemplos de lo que Dawkins llamó memes: unidades de la evolución cultural.

El concepto, publicado en su libro de 1977 El gen egoísta, fue en general ignorado durante décadas, hasta que internet y las redes sociales dejaron claro que al menos algunas ideas pueden tener un comportamiento evolutivo y viral.

Hoy hay estudios que investigan la evolución de productos culturales como la tecnología, los lenguajes y las tradiciones orales o escritas. Hace un mes se publicó en la revista PLOS One un curioso artículo sobre la evolución del cuento “Caperucita Roja”. En él, el antropólogo Jamshid Tehrani, de la Universidad de Durham, en Inglaterra, estudió 58 variantes del mismo utilizando los mismos métodos que usan los biólogos para clasificar especies y averiguar su grado de parentesco evolutivo: la filogenética.

Tehrani encontró que entre las muchas variantes de la historia de la Caperucita que existen en distintos países y tradiciones de Europa, Asia y África, en las que el personaje puede ser niño o niña, o un grupo de ellos, y el antagonista un lobo, un ogro o un tigre, y fingir la voz o bien disfrazarse, solo algunas están relacionadas con la Caperucita; otras descienden, por un proceso de variación y selección, del más antiguo cuento de El lobo y las siete cabritas. De hecho, La Caperucita parece ser una variante de El lobo, surgida unos mil años después de que éste apareciera, en el siglo I.

Me parece fascinante poder entender cómo las manifestaciones culturales se van adaptando a sus ambientes psicológicos, naturales, sociales, étnicos. Me encanta la memética. ¿Y a usted?

Dirección General de Divulgación de la Ciencian, UNAM