La ciencia por gusto

Ver la música

Los humanos somos primordialmente visuales. Por eso a veces no nos damos cuenta de cómo los estímulos que recibimos de nuestros otros sentidos enriquecen nuestra experiencia sensorial.

Sin embargo, hay personas que tienen una percepción más allá de lo común: presentan la llamada sinestesia, en la que dos sentidos se mezclan permitiendo “oler” los colores o “ver” los sonidos.

¿Qué sentirá un sinestésico que ve sonidos al escuchar una pieza de música maravillosa? La película Fantasía, de Walt Disney, hizo en 1940 un intento de traducir en imágenes varias obras de música clásica. Pero se trataba de una interpretación, no de literalmente ver las notas musicales. Un director de orquesta puede, al ver una partitura, tener una muy buena idea de cómo suena la música, pero solo luego de haber estudiado varios años.

Pero las computadoras abren nuevas posibilidades: resulta que el músico e ingeniero en computación estadunidense Stephen Malinowski, sin ser sinestésico, tuvo una visión de lo que significaría poder ver la música, y comenzó a desarrollar, en 1974, lo que llama “la máquina de animación musical”: un sistema que puede, a partir de archivos MIDI (el lenguaje de computadora usado para controlar instrumentos musicales electrónicos) traducir una pieza musical a una secuencia visual.

Según Malinowski, su invento busca permitir que el usuario entienda intuitivamente, al observar varias barras de colores —cada una representa un instrumento o voz— que se desplazan horizontalmente, los aspectos de la música que los profesionales reconocen fácilmente, pero que para quien no tiene entrenamiento musical pueden pasar desapercibidos.

Ver y escuchar una fuga a cuatro voces de Bach usando la máquina de Malinowski es una experiencia fascinante: uno puede distinguir cada voz, seguir sus evoluciones y admirar visualmente las filigranas barrocas con las que el gran maestro entretejía su música. Y qué decir de una pieza orquestal como La consagración de la primavera, de Stravinski…

Las animaciones de Malinowski pueden verse en YouTube o en su propia página: www.musanim.com. Si es usted amante de la música, profesional o no, permítase disfrutarlas. Le aseguro que no se arrepentirá.

Dirección General de Divulgación de la Ciencian, UNAM

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