La ciencia por gusto

Revistas científicas y calidad

En ciencia lo más importante no es seguir un método. Es permitir que las conclusiones a las que se llegue sean discutidas, analizadas, revisadas, cuestionadas, e incluso atacadas, destrozadas y desechadas. Este feroz proceso de control de calidad es el que garantiza que el conocimiento que produce la ciencia sea lo más confiable posible.

Este control tradicionalmente se lleva a cabo durante el proceso de publicación de un artículo en una revista científica. El autor entrega su manuscrito, que la publicación envía a varios árbitros expertos. Este proceso de “revisión por pares” puede llevar a la aceptación, la sugerencia de cambios o al rechazo. Una revista con un arbitraje muy exigente aceptará pocos artículos, en teoría muy buenos. Así surge la reputación de las revistas científicas más influyentes.

Sin embargo, el proceso ha sufrido distorsiones. Hace nueve días el premio Nobel Randy Schekman publicó en el influyente diario inglés The Guardian un texto donde ataca a las que llama “revistas científicas de lujo”, como Nature, Science y Cell, pues, afirma, “distorsionan a la ciencia” y fomentan “los trabajos que lucen más, no los mejores”.

Schekman describe cómo el afán de estas revistas por tener cada vez más suscriptores las lleva a publicar los artículos que abordan temas más llamativos o polémicos, no necesariamente los más relevantes científicamente.

El artículo de Schekman ha provocado mucha discusión en el mundo científico. Aunque en general se reconoce que los problemas que señala son reales, muchos piensan que exagera. Y la solución que proponen, las revistas de “acceso libre”, no está libre de problemas, pues aunque no cobran a los lectores, sí hay que pagar para publicar en ellas, lo que puede llevar a aceptar el mayor número de artículos posible, al margen de la calidad.

Como la democracia, la evaluación de la calidad en ciencia y la revisión por pares tienen defectos, incluso graves. Pero son lo mejor que tenemos. Afortunadamente, los científicos saben bien que la discusión amplia y sin cortapisas es la mejor manera de generar mejores propuestas.

Dirección General de Divulgación de la Ciencian, UNAM

mbonfil@unam.mx