La ciencia por gusto

¡Rescaten al marciano!

Por fin pude ir a ver Misión rescate (pésima traducción de The martian, de Ridley Scott). Como expresé en Twitter, opino que es "un hermoso himno al poder de la ciencia y la tecnología".

Sin embargo han surgido, como inevitablemente pasa cada vez que se estrena una película exitosa de ciencia ficción, críticas. Ojalá usted ya la haya visto para comentarla aquí sin venderle trama.

Uno de los principales reproches es que la tormenta de arena que ocurre en Marte, y que desata toda la acción, sería... imposible. La atmósfera marciana es unas 100 veces más tenue que la de la Tierra, por lo que aún los vientos más intensos serían una simple brisa comparada con los terrestres.

Hay otros errores menos importantes, porque la trama no depende mayormente de ellos, como la gravedad marciana. El diámetro de Marte es solo 53 por ciento del de la Tierra, y su masa es solo 10 por ciento de la de ésta. Como consecuencia, su gravedad es solo 38 por ciento de la terrestre: el astronauta Mark Watney, personificado por Matt Damon, no hubiera podido caminar normalmente, como se muestra en la cinta, sino a saltitos, como los astronautas en la Luna.

Pero yo creo que la principal virtud de la cinta es que muestra que la ciencia, bien aplicada, funciona. Sirve para resolver problemas y da resultados.

En este sentido, El marciano es una película que habla a favor de la ciencia y la tecnología como herramientas de supervivencia para la humanidad. Nos recuerda, como ya antes lo hicieron películas como Apolo 13 y novelas como Robinson Crusoe, de Daniel Defoe, o La isla misteriosa, de Julio Verne, que el conocimiento científico y técnico es lo que ha separado a la raza humana de los demás animales, y la herramienta que nos ha permitido sobrevivir. Solo usándola podremos perdurar como especie.

Puede leerse como un excelente ejemplo de divulgación científica en forma narrativa: un relato que nos mantiene pegados a la butaca y al mismo tiempo nos muestra cómo el conocimiento científico y tecnológico puede salvar nuestra vida. Coincido con Jim Erickson, del laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en que la cinta "nos dice que tener a alguien en Marte no es ciencia ficción, sino algo alcanzable. Solo tenemos que hacerlo".


mbonfil@unam.mx
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM