La ciencia por gusto

Luces y sombras en la divulgación

Toda sociedad moderna y democrática debe garantizar a sus ciudadanos el acceso a la educación y la cultura, incluyendo la cultura científica.

Ésta no se reduce al conocimiento; abarca también el método de la ciencia, que no es más que un refinamiento del pensamiento crítico que todo ciudadano debiera aplicar en la discusión pública.

La divulgación científica se ocupa de poner la cultura científica al alcance de los ciudadanos. En México hay una comunidad de divulgadores con una experiencia acumulada de más de cuatro décadas.

Desde 1992 la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (Somedicyt) otorga el Premio Nacional de Divulgación. El pasado jueves se entregó el premio 2015 a un pionero: Roberto Sayavedra Soto, físico y educador que con una trayectoria envidiable de más de 30 años.

Sayavedra es multifacético e incansable. Fue uno de los fundadores de la recordada revista infantil Chispa, en 1981, donde escribía la sección más gustada: El Tío Bolita y sus ayudantes, con experimentos divertidos e ilustrativos. Ha escrito artículos y libros, y constantemente imparte cursos y talleres de ciencia por toda la República, y en gran parte de Latinoamérica. Es un gusto que la comunidad de divulgadores mexicanos reconozca a uno de sus miembros destacados. ¡Enhorabuena!

Por desgracia, también hay una mala noticia: el desafortunado cierre del Centro Municipal de Divulgación Científica de Cuautitlán Izcalli, que durante sus más de dos años proporcionó a su comunidad servicios de promoción de la cultura científica, la salud y el bienestar. La decisión unilateral y arbitraria de un funcionario, el nuevo presidente municipal, dio al traste con este esfuerzo, al retirar al grupo que promovió y operó esta iniciativa el uso del local con el que habían contado.

Lo más triste es que la nueva autoridad municipal hayan emprendido una campaña de desprestigio contra un grupo de entusiastas que no buscaban más que promover la cultura científica en su comunidad.

Afortunadamente, los divulgadores somos una especie resistente: los miembros del Centro han anunciado que continuarán con sus actividades en otras instalaciones. Felicidades por ese ímpetu.


mbonfil@unam.mx
Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM