La ciencia por gusto

Interestelar: ¿mala o maravillosa?

La semana pasada hablé sobre la película Interestellar, de Christopher Nolan, sin haberla visto. Ya la vi y puedo decir que me encantó. La hallé absorbente, inteligente, provocativa, asombrosa, emocionante.

Pero hay grandes discrepancias en la opinión de amigos y críticos. Hay dos grupos: los que, como yo, hallamos muchos motivos de gozo y maravilla en ella, y los que la consideran una pésima, malísima película (entre ellos Phil Plait, en la revista web Slate, y Annalee Newitz, en io9.com).

No hay ciencia ficción que no simplifique o distorsione la ciencia. Los quejosos reclaman numerosos errores e inexactitudes científicas en la cinta. El más mencionado es la presencia de un planeta que gira alrededor de un inmenso hoyo negro, en el que “cada hora equivale a siete años en la Tierra”. Plait y otros afirmaron que tal cosa era imposible, pues para que hubiera tal retraso se necesitaría que el planeta estuviera tan cerca del hoyo negro que sería despedazado. (Plait tuvo que retractarse, pues no tomó en cuenta que el hoyo negro gira rápidamente, lo cual podría permitir la existencia del planeta.)

Se critica también la idea, clave en la trama, de que el amor es una especie de “fuerza” que trasciende el tiempo y el espacio. Lo cual es, por supuesto, solo una tontería.

¿Son justas estas críticas? Sí y no. Sí, si se esperaba que la cinta presentara ciencia con un alto nivel de fidelidad. No, si se acepta que se trata de una ficción, que no funcionaría sin ciertas pequeñas o grandes concesiones. En mi opinión, Plait y los que opinan como él yerran al exigir demasiada precisión científica en una cinta de ficción.

Yo en lo particular, y al contrario de Plait, quien se enfocó en que los diálogos son tediosos y “la historia está mal contada”, me maravillé ante una cinta que despliega la magnífica imagen de la naturaleza que nos ofrece la ciencia, que revive la olvidada esperanza de la humanidad de sobrevivir solo si sale de su nido terrestre, y que explora las complejidades humanas en situaciones extremas.

Como paradójicamente afirma Plait, “La ciencia sin una buena historia es un artículo de enciclopedia. Una buena historia con mala ciencia es… una buena historia”.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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