La ciencia por gusto

Iglesia, ciencia y ambiente

Gran revuelo ha causado la nueva encíclica Laudato si’, presentada por el papa Francisco.

La encíclica verde postula la urgencia de proteger el ambiente. Aborda temas como contaminación, cambio climático, agua, biodiversidad, calidad de vida, inequidad y la insuficiente respuesta que se ha dado a estos problemas. Adopta la interpretación de los expertos de que está ocurriendo un cambio en el clima del planeta debido a la acumulación de gases de invernadero producto de la actividad humana. Plantea también que el deterioro ambiental es producto “la degradación humana y social”, y señala que ambos afectan sobre todo a los más pobres.

La aprobación ha sido unánime. No es casualidad que Bergoglio haya estudiado en una secundaria industrial de la que se graduó como técnico químico. Ni que sea jesuita. Pero esto no quiere decir que el Vaticano se haya convertido en aliado de la ciencia.

La visión religiosa es sobrenatural: se basa en la creencia en milagros, espíritus y dioses. La ciencia, en cambio, tiene por necesidad una visión radicalmente naturalista: rechaza cualquier suposición sobrenatural y busca explicaciones solo a partir del mundo físico. Aunque puedan compartir puntos de vista, la visión religiosa es fundamentalmente incompatible con la científica.

Las justificaciones de Francisco en su encíclica parten de “mandatos divinos” y citas de la Biblia como autoridad principal; la evidencia científica sirve solo como complemento.

Recientemente el arzobispo Norberto Rivera y el semanario católico Desde la fe lanzaron ataques estridentes contra el dictamen de la Suprema Corte que declara anticonstitucional cualquier ley que limite el derecho al matrimonio a parejas del mismo sexo. Tildaron al a Corte de miope, y afirmaron falsedades como que “se pretende destruir el verdadero matrimonio y así destruir la familia”. “No seamos ingenuos, —concluye Desde la fe—, no se trata de un mero proyecto legislativo, sino de una movida del Padre de la Mentira (Satanás)”.

Puede que Francisco sea un papa liberal y moderno. Su apoyo a la defensa del ambiente es valioso. Pero no deja de ser un Papa, y forma parte de la misma Iglesia que sostiene posturas como las de Rivera.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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