La ciencia por gusto

Enfermedades olvidadas

La leishmaniasis, el mal de Chagas y la enfermedad del sueño son dolencias raras y poco conocidas que afectan principalmente a zonas rurales muy pobres de África, Asia y Centro y Sudamérica. Son parte de las 17 “enfermedades tropicales olvidadas” o “desatendidas”, según la OMS.

Se les llama así porque, aunque se calcula que estas tres afectan a 20 millones de personas y causan unas 50 mil muertes anuales, las compañías farmacéuticas no consideran viable desarrollar tratamientos contra ellas, pues no resultan comercialmente costeables. Y los gobiernos y organismos internacionales no cuentan con los fondos necesarios para desarrollar tratamientos modernos y eficaces.

Los organismos unicelulares causantes de estas tres enfermedades, Leishmania, Trypanosoma cruzi y Trypanosoma brucei, tienen mucho en común. Pertenecen a un grupo de protozoarios conocidos como kinetoplástidos, pues sus células presentan un organelo llamado cinetoplasto: una gran masa de cromosomas circulares de ADN dentro de sus mitocondrias.

Los kinetoplástidos comparten una historia evolutiva común. Pensando darwinianamente, eso quiere decir que si se hallara una manera de combatir a uno, se podría atacar a los tres.

Y eso es justamente lo que hizo un equipo internacional de investigadores financiados por la farmacéutica Novartis y encabezados por Frantisek Supek. Analizó 3 millones de compuestos para ver si tenían actividad antiparasitaria contra Leishmania y los tripanosomas, y lograron identificar una molécula candidata. Posteriormente fabricaron 3 mil variantes de ella, buscando mejorar sus propiedades. La molécula resultante, GNF6702, se probó en ratones y se halló que ofrece una buena actividad contra los tres kinetoplástidos; en otras palabras, puede curar las tres enfermedades.

Es solo de un primer paso: falta el largo camino de hacer pruebas clínicas en humanos para ver si el fármaco resulta igual de eficaz que en ratones, pero lo logrado por Novartis resulta esperanzador, aunque sea solo una gota de agua en un océano de problemas. Habrá que ver si se consigue transformar a GNF6702 en un tratamiento que pueda realmente ayudar a los miles de pacientes infectados por estos tres asesinos de la pobreza.

mbonfil@unam.mx

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM