La ciencia por gusto

Elogio del ribosoma

El estudio de la célula, unidad fundamental de la vida, avanzó gracias a la microscopía y el análisis químico. En los años 50 se descubrieron unos minúsculos gránulos que se hallaban en gran número en todas las células. Estaban compuestos por proteínas y ácido ribonucleico (ARN, que contiene el azúcar ribosa, en vez de la desoxirribosa del más conocido ADN). De ahí su nombre: ribosomas.

Su función es fabricar, siguiendo las instrucciones del ADN, las proteínas: moléculas que realizan prácticamente todas las funciones de la célula viva. Hoy sabemos que el ribosoma es una complejísima máquina molecular formada por unas 80 proteínas y cuatro moléculas de ARN.

Inicialmente se pensó que el ARN era solo un “andamio” para acomodar a las proteínas, que controlaban las complejas funciones del ribosoma. Pero en los años 80 se descubrió que las moléculas de ARN podían llevar a cabo reacciones químicas, igual que las proteínas que llamamos enzimas. Para el 2000 estaba claro que es el ARN de los ribosomas el que ejecuta sus funciones, y que sus proteínas solo las afinan y modulan.

Recientemente estuvo en México la científica israelí Ada Yonath, ganadora del Premio Nobel de Química en 2009 por sus trabajos sobre el ribosoma. En conferencias como Profesora Extraordinaria en la Facultad de Química de la UNAM, habló sobre su trabajo y lo que hoy se sabe sobre este organelo, fundamental para toda célula viva.

Entre otras cosas, destacó cómo sus estudios han revelado que en el corazón del ribosoma se hallan dos tramos de ARN casi idénticos y simétricos, que constituyen el sitio activo donde se forma el enlace químico entre los aminoácidos que integrarán una nueva proteína. Ese “proto-ribosoma” sería el antepasado evolutivo del ribosoma actual. Y sería también, en sus palabras, “la entidad alrededor de la cual evolucionó la vida”.

También habló de cómo el estudio de los cambios que sufren las proteínas ribosomales en respuesta a los cambios ambientales podría tener aplicaciones médicas.

Origen de las funciones vivientes; nanomáquina molecular de precisión; blanco para nuevas terapias. Como bioquímico y biólogo molecular de corazón, refrendo mi fascinación por este fabuloso organelo.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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