La ciencia por gusto

Eficiencia y eficacia de la ciencia

La ciencia produce conocimiento que se evalúa a través de su publicación en revistas especializadas. Los artículos publicados pueden o no ser citados por otros científicos. Un artículo publicado en una revista de gran prestigio, o que recibe un alto número de citas, será mejor evaluado.

Hay quien cuestiona qué tan bien gastado está el dinero que se ocupa en ciencia. ¿Cuál es la eficiencia —la relación entre los recursos invertidos y el producto obtenido— del trabajo científico? La respuesta no se halla dividiendo la inversión en ciencia entre el número de artículos de buena, mediocre o mala calidad que produce cada investigador nacional.

Hace poco causó revuelo un análisis, publicado en el periódico singapurense The Straits Times, donde los autores, Asit Biswas y Julian Kirchherr, muestran que, del millón y medio de artículos académicos publicados anualmente en el mundo, un alto porcentaje —82 por ciento en humanidades; 32 por ciento en ciencias sociales, y 27 por ciento en naturales— no recibe ni una cita. Y se estima que un artículo típico es leído en su totalidad por menos de 10 personas.  

Visto así, parecería que la eficiencia de la ciencia (social o natural) es muy baja.

Pero evaluar así la producción académica de conocimiento es ignorar uno de los aspectos básicos de esta labor. Porque la ciencia no es algo que pueda planificarse y calendarizarse. Es una actividad darwiniana: guiada por el azar, explora diferentes rutas prometedoras en busca de respuestas a problemas científicos, sin poder predecir cuáles serán callejones sin salida y cuáles llevarán a la anhelada solución.

Los procesos darwinianos son ineficientes, pero son muy eficaces: funcionan; obtienen resultados… aunque se gaste mucho para lograrlo.

Solo de vez en cuando se producen grandes descubrimientos, pero cuando ocurren, valen por toda la investigación de bajo impacto que se haya realizado. Solo apoyando a un gran número de investigadores, comprando muchos boletos, se puede ganar la rifa científica. La ciencia es una inversión a largo plazo, que solo da frutos si se cultiva con paciencia y se nutre adecuadamente.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

mbonfil@unam.mx