La ciencia por gusto

Divide y vencerás…

Siempre nos han presentado a las bacterias como si fueran nuestras enemigas.

En realidad esto es falso: los humanos, por ejemplo, dependemos de los trillones de células bacterianas que habitan en nuestro intestino para poder digerir los alimentos y obtener vitaminas esenciales.

Quizá su mala fama se debe a que las primeras bacterias que se estudiaron con detalle son las que causan enfermedades. En efecto: la guerra entre humanos e infecciones bacterianas ha sido siempre cruenta y, hasta el descubrimiento de los antibióticos, con frecuencia era mortal.

Las cosas cambiaron con el descubrimiento de las sulfas, la penicilina y otros antibióticos. Pero los seres vivos evolucionan, y las bacterias pueden evolucionar mucho más rápidamente que los humanos… e incluso que su arsenal terapéutico.

Hoy enfrentamos una crisis médica, pues han surgido infinidad de bacterias que han desarrollado resistencia a muchos antibióticos. Si esto sigue así, las infecciones bacterianas podrían volver a ser el azote que fueron durante siglos. Cualquier investigación que sugiera nuevas armas en esta guerra resulta interesante.

Y eso es lo que halló un equipo de investigación comandado por Robert Hancock, de la Universidad de la Columbia Británica, en Canadá.

Su logro se basa en el hecho de que las bacterias son capaces de unirse y formar capas viscosas llamadas biofilmes sobre superficies sólidas, como rocas, suelo, plantas, pero también dientes (la famosa placa dental), huesos y tejidos blandos del cuerpo. El 65 por ciento de las infecciones humanas son causadas por bacterias que forman biofilmes, que les permiten fijarse y las protegen de los antibióticos, haciendo que resulte muy difícil combatirlas.

Hancock y su equipo descubrieron una molécula que interfiere con el mecanismo de señales que permite a las bacterias formar biofilmes. Su investigación, publicada en la revista PLoS Pathogens, es básica. Pero abre al mismo tiempo una nueva línea de ataque contra nuestras viejas enemigas.

Con suerte y trabajo, si se desarrollan nuevos medicamentos a partir de él, podremos mantener un poco más la ventaja en esta interminable guerra en que cada bando intenta neutralizar el armamento de su oponente.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM

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