La ciencia por gusto

Año nuevo: promesas celulares

El 24 de diciembre la revista científica Cell publicó un singular regalo de navidad: una investigación realizada por científicos ingleses e israelíes que lograron que células madre humanas (tanto embrionarias como obtenidas a partir de células adultas) se transformaran en las células que dan origen a óvulos y espermatozoides.

¿Por qué es importante? Porque sólo se había podido lograr en células de ratón; hacerlo con células humanas permitirá profundizar en el complejo proceso de formación de los gametos humanos, y quizá producir nuevos tratamientos contra la infertilidad. Y, tomando en cuenta que a partir de las células germinales primigenias producidas se pueden obtener tanto óvulos como espermatozoides, podría lograrse que parejas del mismo sexo tuvieran hijos propios, con un óvulo de un padre (o madre) y un espermatozoide del otro/a.

¿Qué es una célula madre? Técnicamente, una célula capaz de reproducirse indefinidamente y dar origen a cualquiera de los 200 tipos de células humanas.

Pero el proceso que controla cómo las células madre embrionarias se transforman en cada tejido y órgano es extremadamente complejo. Depende de una serie de señales químicas que prenden y apagan los genes adecuados en el momento correcto.

El logro navideño del equipo de investigadores comandados por Azim Surani fue descubrir qué señales controlan que ciertas células embrionarias se transformen específicamente en células germinales primigenias, que son las que generan, durante el desarrollo, los miles de óvulos y los millones de espermatozoides que cada mujer u hombre produce durante su vida. En particular, identificaron el papel que juega un gen llamado SOX17 en esta “especificación” que lleva finalmente a la formación de los gametos.

Faltaría ver si estas células pueden efectivamente convertirse en óvulos y espermatozoides que puedan unirse para formar un embrión (como ya se ha logrado en ratones). Pero los investigadores afirman que “no están listos para lanzarse a eso”, debido a los obvios problemas éticos involucrados.

Un avance importante, pero la promesa de las células madre sigue siendo eso. Las perspectivas, sin embargo, son cada vez más prometedoras. ¡Feliz año nuevo!.

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM.

mbonfil@unam.mx