Taller Sie7e

las cosas del alma

Tres acciones son necesarias para que la Literatura no muera:   ESCRIBIRLA - PUBLICARLA – LEERLA.  En este proceso pueden transcurrir años y vicisitudes entre una fase y la siguiente. De hecho es muy común que se detenga en su primera etapa y no se publique, porque el texto sea excomulgado al no ajustarse a la doctrina de las editoriales, o por quedar varado envejeciendo en la espera de turno para imprenta en una dependencia de cultura. Uno de los caminos alternos que el escritor tiene para vencer tal obstáculo es ganar un concurso literario, ya que la premiación incluye la publicación de la obra y, además, en algunos casos, un dinero, siempre (y sólo) útil.

   Ganar un concurso ayuda a publicar, así como a generar cierta mercadotecnia de “obra ganadora” que apoya a despertar el interés de los potenciales lectores. El reconocimiento del valor literario por los jueces suele significar un aliciente para continuar en el oficio, aunque no es necesario ni determinante, ya que el escritor vive una búsqueda y experimentación autónomas a su propia condición en el mundo.

El gobierno de Tampico reactivó este Abril dos concursos literarios: el Efraín Huerta, de poesía, y el Rafael Ramírez Heredia, de cuento. Ambos suspendidos (despreciados e incumplidos) durante la ominosa administración de Pérez Inguanzo.

Instalados en la lógica de “misión cumplida, recapturamos al Chapo”, no se puede celebrar a cabalidad las acciones de gobierno que sub sana lo fallido del gobierno; vuelve a quedar demostrado que es el compromiso moral personal el que hace la diferencia, y nola mística continuada de un espíritu institucional, como debiera ser.

Extiendo una felicitacióna la directora de Cultura Lic. Irma Meza Ettieney a quienes con ella hayan colaborado para su reapertura y conciliación de cuentas. Celebro lareivindicación de estímulos a la Literatura, simiente de desarrollo cultural.

    En la Literatura cabe el todo de todos, se significa a sí misma y significa a lo otro en su eterno intento de deletrearen todas sus conjugaciones, una sola palabra: existo.

Tres acciones son necesarias para que la Literatura no muera, para que la memoria no muera, para que las cosas del alma no mueran.