Taller Sie7e

Votemos hoy por un cambio de conciencia

Una subasta titulada “DESTINADA AL FRACASO”, postulaba piezas imposibles de vender dentro del concepto preponderante de Arte, como ejemplo: una pelota de básquetbol flotando dentro de un enorme cubo de agua; o un maniquí de espaldas mostrando a un niño hincado rezando angelicalmente y de frente el infante con rostro de Hitler y sus manos unidas en oración.

Sin duda muchos tamaulipecos acudiremos a un acto cívico que bien podemos llamar: “Destinado al fracaso”, como aquella subasta. Acudiremosa una elección donde pareciera igual de fatídico elegir a uno u otro candidato, ¿quién votaría responsablemente por personasque arrastran la sombra de una historia turbia de enriquecimiento ilícito?  ¿Quién compraría un proyecto sin más ideología que el usufructo del poder?

Sin embargo, con cada voto responsabilizamos y retamos al gobernador electo, a romper con los esquemas de corrupción. A ser una nueva persona creando una nueva política fueradel contexto actual.  A que transforme su pasado en sabiduríapara marcar la diferencia: en el sentido de su propia vida, en el honor de su familia, y en los habitantes de este hermoso estado, que necesitan tanto. A generar en un marco de dignidad humana: trabajo, educación, servicios de salud, vivienda, arte,  cultura, recreación, acompañamiento social, un medio ambiente protegido, oportunidades de progreso integral, inclusión y respeto.

Con cada voto retamos y demandamos al gobernante a ser un líder con valor y con valores,  a no sucumbir más ante la riqueza ilícita, a favorecer el desarrollo de muchos y no de unos pocos ya podridos en la abundancia desmedida a costa del presupuesto para desarrollo social.Gobierne para el bien de todos los tamaulipecos, gobierne junto a todos los tamaulipecos. Todos seremos ricos cuando no haya un sólo pobre.

En la subasta “Destinada al fracaso”, las piezas “incomprables”rompieron record de venta. Aún hay quienes aprecian en muy alto valor aquello que es conciencia de la idea,  idea de la conciencia,  y no sólo superficie para lacontemplación pasiva. Hay que meterse al agua para jugar el juego dela vida, hay que razonar que la maldad no muestra el rostro de frente.