Taller Sie7e

Desarte de fin de año

No puedo pensar en lo nuevo del año que se avecina. Pienso en cómo terminan mis días de estos últimos días. Deslizo la mirada sobre las cuatro bandas en que Escher plasma la "Metamorfosis", deslizo mis dedos sobre las imágenes en un instinto Brailleano provocado por sus relieves visuales, entiendo la geometría de la evolucióndesde la idea a la civilización, desde la estrategia cósmica a la idea.

Discurro el cómo el agua y el aire, la ruta ancestral, los peces, las bestias, y las aves, cohabitan mi casa. En el dibujo "Tres mundos" reconozco al pez, el mismo pez que mira al mirante desde el estanque de La Alhambra, Casa de Poesía, con muros construidos frágiles para ser consumidos por el tiempo. Ya en un diálogo, inserto un poema en cada dibujo del geómetra.

Mi poesía encuentra soporte. Desarchivo radiografías y ultrasonidos, la historia médica de tres mujeres y un hombre significativos, una de ellas yo misma. Sobre la oscuridad laminar brotan los huesos y sobre los huesos escribo versos. Un marcapaso muestra a detalle la filigrana de su relojería infinita, no necesita palabras, ya es un poema (imagino unas manecillas, minutero y segundero girando en sentidos contrarios). De la oscuridad emergen rutas de arterias, el entramado que recorre el oxígeno purificador, hay zonas con bloqueo, ríos con naves encalladas. En negativo: La rodilla de titanio, El deslave de tejido sobre la autopista del intestino, El rescoldo líquido en el pulmón, El seno mostrando estrellas calcificadas. El paisaje abstracto en azul, amarillo y rojo de un cerebro disfuncional. Ahí quiero escribir el poema, sobre la materia orgánica, sobre la memoria adentro. No puedo pensar en lo nuevo del año que se avecina.

Pienso en José Rivera y Daniel Martínez, dibujándole rostros a esta ciudad. En Miguel, atado a un respirador rentado por minuto. Pienso en cómo me gustan los días lluviosos, y en la fascinación de las palabras con la letra "d": Delirio... Dios... Desarte... Desastre... Desearte. Pienso en lo que soy en este momento: mi peor tirana, y a la vez, lo mejor que me he sucedido.