Taller Sie7e

Crónica de la oscuridad que trajo la lluvia

Escribo este texto el sábado 5 de noviembre del año 2016 a las 3:30 am. Me ha levantado de la cama el canto de la lluvia y el viento. Mi perro y yo hemos salido al patio, es una madrugada fresca. Los albergues de la ciudad están ocupados desde el jueves por personas y familias que perdieron sus muebles, su ropa, su casa, a causa de la abundante lluvia que no encontró camino encerrada en una ciudad sin infraestructura eficiente, sin cuerpos de agua desazolvados, sin áreas verdes suficientes y llena de basura en sus drenes.  Vienen a mi mente unos versos: la lluvia/ entra por la ventana de mi casa/ para mojarme los pies/ creyendo que soy árbol/ ¿Acaso no soy su pequeña criatura?

La lluvia se llevó la luz de mi casa, de mi barrio. Regresó el silencio a las horas, las estrellas a mis ojos. La lluvia regresó mis manos y mi alma a acariciar la pluma y el papel en el que ahora escribo.

Los vecinos salimos a la calle, hablamos, nos ofrecemos apoyo. Allá vive un enfermo, allí un recién nacido, allá dos muy ancianos, ahí muchachos foráneos estudiantes que vienen de otros pueblos.  Los perros rondan el círculo conversador, se comenta: serán por lo menos 5 días, dice la CFE que son 135 colonias que están sin luz y no se tienen transformadores para reponer los dañados.

El agua ha reblandecido las bases de la ciudad, los débiles cimientos caen, un pasado construido sin honrar la Naturaleza y sin honrar el servicio público muestra socavones de vacío, el peso del presente hunde el suelo.

Ojalá esta lluvia deslave las tierras que en Tamaulipas sepultan a miles de desaparecidos. Ojalá esta lluvia destruya por completo las casitas de cartón y lámina que sirven para mantener la pobreza como botín continuo. Que esta lluvia nos azote en el rostro para despertarnos, a ciudadanos y gobierno, a una realidad que requiere transformarse en eficiente, humana y colectiva.

Apoyemos a los centros de acopio para damnificados, y participemos cuando de construir una mejor ciudad y un mundo mejor para todos se trate.

Mis amigos escritores dicen que ya no escribo poesía, que ahora escribo sobre temas sociales. Yo les digo que nunca he estado más cerca de la poesía, que escribo poesía viva.

Son las 4 am, un trueno anuncia que se abre una grieta en el cielo.