Taller Sie7e

Coleccionista de colibríes

Abre los ojos mientras sueñas que vives / que para mirar están los ojos /  y el corazón para doler de amor / doler de amar. /  Recuerda  / mientras el mundo  cuenta votos / borrar de la memoria/ tachar en la agenda / los números de teléfono  ya muertos. / Ellos son ya “números sordomudos” / José Hierro lo dice en su poema: / Ya quedan menos a los que llamar; / apenas quedan números y nombres que te hablen / o que te escuchen: 2-6-8-1-4-5-6./ … Olvida, tacha, borra, desvanece / esos nombres y números,/ no intentes modelar la niebla./ resígnate a que el viento la disperse. /

¿Son las formas de las nubes caprichosas? / ¿oson los trazos de un viento que ordena  y desordena / los códigos fantasmas de un recuerdo? /  Yo tengo mis números silentes: 2-2-8-6-5-3-9 / 2-2-8-5-6-6-3, /y en un afán de vida losconservo/ aunque  me sienta triste / de tantano respuesta / cuando llamo. /

En su sangre se cerraron los ojos del oxígeno,  / el sueño violeta deesa tarde/ a ella le tiñó las plantas de los pies, /  la punta de los dedos en las manos, / los párpados. / La muerte púrpura le besó los labios. /

A él / mientras dormía / un manto blanco le cubrió los ojos / le robó la oscuridad delas noches por venir,  / vació los huecos de su corazón / y ya no despertó./

Lo intenté / 2-2-8-6-5-3-9 / 2-2-8-6-5-3-9 / hasta que las teclas borraron sus signos. / Lo intenté / 2-2-8-5-6-6-3 /  2-2-8-5-6-6-3 /hasta que la memoria los tatuó en su propia piel. /

No “haremos algo juntos” / no cruzaremos la mirada / no beberemos un café / no charlaremos nimiedades festivas o sufrientes para el alma. /

Hoy / he lanzado al mar mi celular / los he matado a todos / a ti /  a mí /  antes de ser los muertos de esta vida.  / Ya no hay nadiemás para enterrar,/  ya no hay más números que borrar. / Ahora colecciono colibríes  /  les escucho aletear sobre los salmos de mi biblia / entintan mis córneas con su miel / tintinean en el cristal de la ventana / bebiendo la gota de lluvia que resbala en mi imaginación. /

He perdido la razón./ Tendré que fingir cordura en mi último momento, / para ser olvidada con respeto /será entonces tachado en un agenda  / borrado / mi número de teléfono./

No lo olvides / me repite mi locura: / para mirar están los ojos, / y el corazón para doler de amor / para doler de amar./