Taller Sie7e

Agradecer el amor

Estoy aquí para ser testigo de mi paso, para eso tengo conciencia. Estoy aquí para sostener en mis manos unas manos ajenas. Para seguir el juego de los días.  Soy memoria, me han cautivado las historias que contaron mis abuelos y mis padres, soy contenedor de mis propios recuerdos, y a través de la conversación, de sus propios recuerdos, y de lo que ellos recuerdan de sus ancestros, y de lo que sus ancestros recordaban de sus ancestros: los soles y las estrellas, los frutos y las risas, los paisajes y las penas, los caminos y sus sorpresas, la construcción de una familia, los muertos, los ausentes, los amigos, los que seguimos aquí rescatándonos unos a otros sin permiso, sólo por instinto de manada.

Soy un ser imaginado, transformador, creador, mi propio experimento. Sé de la flor que en una noche recorre su existencia, sé del árbol milenario, sé de la bacteria que en minutos nace, vive y muere.  No todas las especies envejecen, algunas mueren en fortaleza plena. Yo soy humano, paladeo las edades en mis labios, miro al mundo a través de la memoria, me  agoto a mí mismo, sorbo de mis células toda la plenitud hasta que la materia desfallece, en ese proceso dependo de las fuerzas de otro, de los ojos de otro, del amor de otro.  

Las especies que aman son las que envejecen, ¿es ese el camino para entender el Amor? ¿Quién hizo el primer pacto con Dios cediendoJuventud a cambio de Amor?  ¿A quién agradecer los amados? ¿A quién reclamar los solos, los huérfanos, los olvidados?Mientras escribo, la pobreza trae música a mi calle, me hacen feliz un tambor y un saxofónambulantes lanzando melodías a la luz tempranera, suenan “Las mañanitas” celebrando el amanecer para todos. Mientras escribo, el aliento de mi madre obedece a la marea de un mar que espera las órdenes de la luna para detenerse. El mismo mar del que pende mi aliento. Las dos sabemos que estamos destinadas a la muerte desde que fuimos destinadas a la vida, caminamos sobre el césped de ese camino verde.

Hoy es el tiempo de las noches largas, afuera cada díaesperaa que las cortinas se corran, a que la ventana se abra y la vida nos entre por la piel instante por instante.Sé que estoy aquí para hacer realidad mi poesía, para que la Poesía me confiera realidad.Quizá ya sabías todo esto, sólo quería conversar contigo, llevar la serenata mañanera desde mi calle hasta tu ventana, agradecer el amor a mis amados.