Ponle nombre a la BICI Pública

Ojalá pueda la bicicleta llegar a ser el instrumento discreto y eficaz de una reconquista de la relación y del intercambio de palabras y de sonrisas!

(Marc Augé, Elogio de la Bicicleta, Editorial Gedisa, 2008, pág.47)

Con gran alegría veo la consolidación de un proyecto que será de gran beneficio para la ciudad: el sistema de bici pública que en este momento busca que le pongamos nombre para su bautizo. Un proyecto muy anhelado por quienes estamos convencidos que el uso colectivo de la bicicleta puede ser capaz de transformar nuestra ciudad hacia una mejor calidad de vida, ante sus virtudes incuestionables y el decadente escenario de la excesiva motorización.

En el año 2011, siendo alcalde el actual gobernador, en congruencia con el Plan Maestro de Movilidad No Motorizada del Área Metropolitana de Guadalajara, encargó el diseñó de algo que parecía una utopía: la primera Zona de Accesibilidad Preferencial justamente en el Centro de Guadalajara, lugar que además de emblemático, todavía habitado, atrae la mayor cantidad de viajes diarios por motivos de trabajo, comercio, educación, gobierno, recreación o turismo. Esta primer zona de accesibilidad preferencial fue diseñada para dar prioridad a la movilidad y accesibilidad de las personas, ciclistas y usuarios del transporte público, sin embargo con el tiempo su nombre fue simplificado al de “Zona 30”, quizás todavía por el peso del tráfico motorizado y la condición necesaria de regular la velocidad a un máximo de 30km/hr. No obstante como podrá inferirse es mucho más que ello, pues lo que persigue es producir espacios accesibles y generar una movilidad compartida donde los desplazamientos no motorizados y los sistemas integrados de transporte público tengan prioridad sobre el automóvil y el transporte de bienes y servicios. Para lograr esto, desde entonces se consideró necesaria la implantación de un sistema automatizado de transporte de proximidad basado en el uso de las bicicletas integrado al transporte público, el cual fue identificado en términos genéricos como sistema de Bici Pública (SBP) .

Aún cuando por aquel entonces todo parecía una suerte de utopía, especialmente para los voceros de la motorización,  la utopía se convirtió en realidad entre el 2001 y el 2007 en la ciudad de París mediante un sistema llamado “Vélip” (resultante de la conjunción de las palabras latina Velox y la palabra francesa Liberté), tomando como referencia anteriores experiencias en los países nórdicos. Vélipen poco tiempo hizo que “…los–fláneurs- esa especie que se podía suponer en vías de desaparición-, reaparecieran pero montados en bicicleta; los nuevos paseantes con el viento en las narices, evidentemente hacían un descubrimiento doble: se daban cuenta, maravillados, de que la ciudad está hecha para ser vista (vista directamente sin la mediación de un aparato fotográfico ni de una cámara), de que es bella hasta en sus calles más modestas y de que es fácil y agradable recorrerla.”(Auge, 2008:65). Este sistema se robusteció convirtiéndose en poco tiempo en el orgullo e identidad móvil de la a Ville Lumièrey de los Parisii. Siguiendo los pasos de la ciudad luz, en el marco de su compromiso por un modelo de desarrollo urbano sostenible, la ciudad de Barcelona, hizo lo propio con un SBP que denominó “Bicing”, vinculado extensamente con la ciudad y en integración con su sistema de transporte público. También en poco tiempo logró un crecimiento sin parangón, configurando una red extensa por todos los distritos de la ciudad, y con expectativas de crecimiento en la región metropolitana. Al visitar la página de internet https://www.bicing.catse podrán ver las cifras actuales, entre las que destaca el uso actual de 6,000 bicicletas, la localización de 420 estaciones, 502.2 kilómetros recorridos por bici al mes, un tiempo promedio de viaje de 13.12 minutos, 99,316 usuarios con membresía o abonados y 1´186,481 de usos mensuales.  A partir de estas experiencias exitosas, siguieron otras ciudades en el mundo; la Ciudad de México implementó en el 2010 el SBP llamado “Ecobici”, el cual actualmente cuenta con 85 estaciones y 1,114 bicicletas,  y con más de 23,000 usuarios que realizan anualmente más de un millón de viajes.

El Estado de Jalisco por su parte ha decido tomar la estafeta, encontrándose en proceso de implantación un sistema de bici pública en el Centro del municipio de Guadalajara, con lo mejor de las experiencias internacionales y adaptado a las condiciones que impone nuestro ámbito social, económico y cultural. Este sistema en su primera etapa tendrá una red de 86 estaciones con 10 bicicletas cada una, distribuidas en una zona de casi 600 hectáreas, donde cualquier persona en una distancia no mayor a 300 o 400 metros podrá usar la bicicleta de forma barata, fácil y sencilla durante las 24 horas de los 365 días del año. Las bicicletas podrán ser retiradas en cualquier estación a manera de autoservicio y podrán ser devueltas en cualquier otra estación próxima a su destino. Se requerirá de una membresía anual o bono que no costará más de 300 pesos, el cual permitirá el uso de las bicis sin costo la primera media hora, y con muy bajo costo en las siguientes dos medias horas. La red contará con las mejores bicicletas como las que se encuentran actualmente en Montreal y New York.

Contento por las buenas noticias y el compromiso manifiesto por la movilidad no motorizada, los invito en mi calidad de ciudadano a ponerle nombre en la página ponlenombre.mx.

mario.cordova@milenio.com