Mujeres con propósito

Mujeres en la economía (Parte I)

A pesar de los significativos progresos logrados en todo el mundo en materia de igualdad de género, en los mercados de trabajo existe aún esa brecha que parece haber estancado el avance hacia una igualdad real. En todo el mundo sigue existiendo un mercado laboral segregado. Las mujeres tienen mayor representación en las ocupaciones con bajos salarios, con frecuencia tienen puestos de medio tiempo o trabajan en el sector informal sin derechos contractuales y sin beneficios sociales. Su contribución a la actividad económica, al crecimiento y al bienestar se encuentra muy por debajo de su potencial, lo cual tiene serias consecuencias no solo en las microeconomías, también impacta en las economías a gran escala.

Las mujeres representan poco más de la mitad de la población mundial, lo cual implica que la pobreza tenga mayor proporción en este género, de tal manera que suele decirse que la pobreza tiene cara de mujer. Las razones para la pobreza femenina son complejas. Un problema general de las mujeres en el mundo es que a menudo escogen trabajar en ocupaciones de bajo salario, porque muchas de ellas no cuentan con los estudios suficientes, con la experiencia requerida y sobre todo, suelen tener una doble labor con el trabajo doméstico (cuidado de hijos, personas mayores, cónyuge), trabajo no remunerado que constituye una contribución sustancial al bienestar económico, que en muchos casos sigue siendo invisible y no se contabiliza en los indicadores de desarrollo social y económico. En algunos países la discriminación no se oculta y a las mujeres simplemente no se les permite trabajar. En otros países la pobreza es tan grande que simplemente no hay trabajo ni para los hombres ni para las mujeres.

Para promover la equidad de género, debe trabajarse en ejes como fomentar la educación en todos sus niveles a través del incremento de la matrícula escolar para niñas y mujeres; generar modalidades de empleos flexibles para que las mujeres puedan atender sus diferentes ocupaciones; crear incentivos fiscales que permitan a las mujeres iniciar con mayor facilidad el emprendimiento, dar oportunidad de ocupar cargos de alto nivel a las mujeres que se han preparado a lo largo de su vida y han adquirido la experiencia para tomar esos cargos.

 Twitter: @mariela_soro