Mujeres con propósito

Y tú ¿para cuándo? Versión navideña

Vivimos en una sociedad que, culturalmente, se ve envuelta en esquemas familiares impuestos de generación en generación; sin embargo, actualmente somos parte de un fenómeno que ha permitido un cambio de perspectiva, un cambio de dirección en la vida de las mujeres que son presionadas asiduamente por cuestionamientos pasivo-agresivos dentro de los diversos círculos sociales.

Se acerca una de las épocas más esperadas, donde las reuniones y el festejo se hacen notar por la convivencia, las emociones y los momentos agradables que compartimos con aquellas personas que, por cuestiones laborales o escolares, hemos dejado de frecuentar y aprovechamos estos días para ponernos al corriente de la vida de nuestros acompañantes.

Lo que no se toma en cuenta es que para una mujer soltera, independiente, con aspiraciones personales que salen del estándar predeterminado para el género, se torna incómodo acudir a dichos eventos.

Hemos sido parte del "¿Y tú para cuándo?; ¡otro año soltera!; te vamos a rifar, este año ¡sales porque sales!; te podemos presentar unos amigos; ¿no has pensado en darme un nieto?; ¿por qué tan sola?"; y si son reuniones en pareja, te conviertes en una amenaza que pudiera inquietar una relación.

El dar respuesta a estas interrogantes, tanto a la familia como a los amigos, se ha convertido en una práctica que las orilla a ser antisociales por el hecho de no encajar y no cubrir las expectativas. Si el precio de ser una mujer profesional y soltera es alejarse de lo que nos ofrece esta temporada, es importante que empecemos a reflexionar que llevar un estilo de vida distinto tiene de por medio sacrificios -más allá de la unión de pareja- y satisfacciones que las han llevado a situarse en esa posición. Reconozcamos y valoremos a quienes toman la decisión de formar parte de nuestras celebraciones, aun sabiendo que se enfrentarán con esta barrera.

Disfruten estos momentos de regocijo y amor, es momento de ser parte de una sociedad que respete la diversidad dentro y fuera de las puertas de nuestros hogares.

Twitter: @mariela_soro