Mujeres con propósito

Lecciones de la Marcha de las Mujeres

Desde la década de los 60, Estados Unidos no había sido sede de una movilización masiva tan grande, como la que se realizó el 21 de enero de 2017. Es posible que el movimiento Occupy Wall Street, que surgió en 2011 en Nueva York y que ha perdido visibilidad y fuerza de manera constante desde entonces.

La Marcha de las Mujeres (Women's March) es la respuesta de las mujeres norteamericanas a la misoginia y discriminación hacia la mujer que caracterizó la campaña de Donald Trump. A unas horas de jurar como presidente de Estados Unidos, se estima que tres millones de personas marcharon en 673 lugares. Una de las movilizaciones globales más grandes que ha visto la humanidad.

Su importancia, más allá de discursos o posturas ideológicas y de género, radica en la organización y poder de convocatoria que reunieron sus organizadoras, una de las cuales Linda Sarsour, es una americana-musulmana radicada en Brooklyn, Nueva York; es decir, tres de las características más temidas por Trump: mujer, musulmana, radicada en una de las áreas más progresistas liberales de los Estados Unidos. Después de la manifestación, lanzaron la iniciativa "10 acciones en los primeros 100 días", enfocada a que los simpatizantes del movimiento envíen postales o hagan llamadas telefónicas a sus legisladores y les hablen a sus conocidos sobre la importancia de los derechos de género, migración, diversidad sexual y familia, entre otros.

¿Por qué Donald Tump debería tenerles miedo? Porque, a diferencia de hace más de 40 años, la sociedad estadounidense está más diversificada, interconectada y políticamente activa que nunca. Los regímenes autocráticos de las democracias más poderosas han sucumbido ante los movimientos sociales y de derechos civiles, en parte, porque la gente generó redes de comunicación horizontal, apostando al cambio de conciencias.

Es cierto: si lo queremos ver imparcialmente, hemos marchado mucho y poco ha cambiado; no obstante, creo que como ha demostrado la historia, el movimiento que está surgiendo en Estados Unidos a través de la Marcha de las Mujeres marcará, como lo hizo en su momento el movimiento feminista, el compás social que nos unirá contra un enemigo en común y que no vive en la Casa Blanca: la apatía social.

 mariela.soro@gmail.com