Re-Incidente

Futuro y prestigio hiperconectados

¿Cuál es la materia prima de los historiadores serios, profesionales? Los historiadores cuando hacen investigación se ven sumergidos en un mar de información, datos con fechas, nombres, lugares, acontecimientos, todos y cada uno de ellos vinculados a un fenómeno o proceso.

Cisco, Pearson, Stanford, MIT , General Electric, Xerox más tres universidades y compañías tecnológicas anunciaron el Consorcio Internacional de Talento, (CIT ). Esta organización tiene como objetivo central crear nuevas especialidades enfocadas a tecnologías de información, así como formar los empleos de un futuro hiperconectado.

Empleos científicos de datos entre los que se pueden mencionar: Asesor-mediador de bases de datos en la nube (Cloud bróker), Analista de Ciberseguridad, (la chamba que hacía Edward Snowden), Asesor de Necesidades del Consumidor Digital (Mercadólogo de bases de datos, nada que ver con el conocido y molesto “Telemarketing”) así como Arquitecto de infraestructura de nube.

Tales serán algunas de las plazas que las industrias de energía, manufactura o ventas minoristas requerirán para satisfacer las necesidades del mercado digital, explicó Jeanne Beliveau- Dunn, vicepresidenta de servicios generales de Cisco.

El mercado demanda claramente que las organizaciones entiendan que uno de sus mejores activos es la información. Comprenderla implica tener las facultades para aprovechar los datos que se generan y reciben, lo cual requiere atender varios frentes que son complejos, considerando la cantidad de datos masivos estructurados y no estructurados (en papel, imágenes, formatos digitales, etcétera), que una empresa puede tener hoy en día, sean datos internos o datos de sus clientes.

De acuerdo con el estudio Chief data officer: Re-imaginando el negocio de los datos que realizó el IBM Institute for Business Value, para tener claridad sobre la visión y rumbo que deben tomar las organizaciones de la Nueva Era en torno a las grandes cantidades de información que reciben (Big Data), la necesidad de contar con un ejecutivo corporativo de datos, es un imperativo estratégico.

Frente al fenómeno del Big Data, se esperaba que con mayor cantidad de datos las empresas contaran con más información que les permitiera tomar mejores decisiones.

Pero la realidad es otra. Hoy día, sólo algunas empresas en el mundo cuentan con un Chief Data Officer que asume esta responsabilidad y, aunque varias cuentan con analistas de datos que reportan al Director Corporativo de seguridad informática o de Tecnologías de la Información un CDO no sólo debe saber de análisis de datos.

Para un historiador como el que esto escribe, este tipo de información no es nada ajena. ¿Cuál es la materia prima de los historiadores serios, profesionales? Los historiadores cuando hacen investigación se ven sumergidos en un mar de información, datos con fechas, nombres, lugares, acontecimientos, todos y cada uno de ellos vinculados a un fenómeno o proceso que, entre más complejo, más talento requiere para realizar relaciones, descubrir continuidades, tendencias o identificar rupturas.

La interacción con profesionales de la informática no debería ser casual ni limitarse a pedir que le reparen su computadora. Una noticia del 19 de noviembre de 2014 señala que “México tiene dificultades para cubrir puestos en industrias de alta especialización.

 A muchas organizaciones les cuesta trabajo encontrar recursos humanos para algunos puestos con la especificidad que requieren y peor aún, no cuentan con estrategias para revertir esa tendencia”. Más adelante agrega la misma noticia que: “El país tiene una calificación de 5.9 en el Índice Global de Habilidades 2014-2015 de Oxford Economics y la firma Hays, en el que participan  31 países. Cinco es el nivel de equilibrio en el mercado laboral, pasar de esa cifra (en casi un dígito como es el caso de México) implica que las organizaciones tienen problemas para reclutar talento especializado.”

Si al problema generalizado de la calidad de sistema educativo y la presión que ejerce la caída de los salarios reales, entre otros aspectos, sumamos el hecho de que en las Universidades frecuentemente se anteponen los intereses políticos a las necesidades académicas, ¿cómo podemos esperar que la calidad de la formación se supere, ya no digamos mejore?

Las industrias en las que se dificulta más el hallazgo de talento en México son las telecomunicaciones, la industria aeroespacial, automotriz, energía y salud, señaló Gerardo Kanahuati, director general de Hays México.

Imagínense si una de estas empresas, que ya de por si requiere cuadros experimentados y de alto nivel de calificación, incurriese en el tipo de prácticas arriba anotadas, ¿a dónde iría la industria nacional? Se dirá que una Universidad no es una fábrica.

Por supuesto, pero no hay que olvidar que las universidades e institutos forman precisamente a los cuadros para esas industrias, para cada sector de la actividad productiva y social, nada más y nada menos. No podemos esperar que un país en plena crisis, con unas élites políticas que ya no se reconocen como “servidores públicas”, que aparecen a los ojos de sus gobernados en pleno estado de putrefacción; donde, además, la recesiva economía es incapaz de atraer el interés de significativos flujos de capital, ¿cómo mejorar de alguna manera el deprimente horizonte nacional si las instituciones de “Educación superior” son incapaces de retomar su papel de motores del desarrollo durable, sustentable?.