El imperio de "El Chapo" Guzmán en Centroamérica

El cártel de Sinaloa tiene negocios con grupos de Guatemala, Honduras y El Salvador, así como influencia en Costa Rica, Nicaragua y Panamá.

El cártel de Sinaloa, imperio del capturado capo mexicano Joaquín El Chapo Guzmán, extendió a Centroamérica su poderío, vinculado desde hace dos décadas a grupos que controlan territorios para el tránsito de la droga a EU.

La captura del narcotraficante fue aplaudida por los presidentes Otto Pérez (Guatemala), Juan Orlando Hernández (Honduras) y Laura Chinchilla (Costa Rica), quienes felicitaron al gobierno de México por el “éxito” en la lucha antidrogas, con impacto en Centroamérica.

El cártel de Sinaloa tiene negocios establecidos con grupos criminales en Guatemala, Honduras y El Salvador, así como contactos e influencia en Costa Rica, Nicaragua y Panamá, según expertos en seguridad, informes de la Agencia Antidrogas estadunidense (DEA) y de la agencia de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unocd).

“Los capos centroamericanos deben estar alertas. Saben que la DEA está muy activa. Esta captura los golpea mucho porque les detiene procesos, negocios”, afirmó Carlos Menocal, ex ministro del Interior guatemalteco.

Por Centroamérica se mueven, según el ministro de Seguridad de Costa Rica, Mario Zamora, “unas 900 toneladas anuales de cocaína”, sobre todo por Guatemala.

Pero el istmo, convertido por el narcotráfico en la zona más violenta del mundo, está mapeado de rutas de los cárteles que envían droga de Sudamérica a EU y Europa.

El de Sinaloa ha sido uno de los más fuertes en Centroamérica, sobre todo en el Pacífico, y sus aliados se disputan el control de rutas con Los Zetas desde que incursionaron hace seis años en Guatemala.

“El cártel va a tener que reaccionar pronto para mantener relaciones de confianza con las organizaciones criminales, porque El Chapo dirigía los operativos de trasiego: penetraba en área centroamericana, cerraba los negocios y regresaba a México”, añadió Menocal.

La conexión con Centroamérica más pública fue cuando, cercado por un cártel rival, El Chapo se refugió en Guatemala, donde fue detenido y entregado a su país en 1993. Pero en 2001 escapó de un penal de alta seguridad de Jalisco.

“La primera captura fue en Guatemala y ahora nos agrada que haya sido capturado y responda ante la justicia”, manifestó el presidente Pérez, quien dirigió la detención de El Chapo en 1993 como director de inteligencia militar.

Según el ministro del Interior guatemalteco, Mauricio López, el cártel de Sinaloa ha operado en Guatemala con al menos cinco organizaciones, algunas de tipo familiar, como Los Mendoza, Los Lorenzana y Los Chamales.

En los 13 años que El Chapo estuvo prófugo, se rumoró de su presencia en Centroamérica. Hace un año, López lo dio por muerto en un choque entre narcos en Guatemala, pero se retractó.

También señalaban que se movía en territorio de Honduras, donde tenía propiedades en Santa Bárbara, Cortés y Copán, fronterizas con Guatemala.

En El Salvador, el cártel de Sinaloa tiene lazos con Los Perrones, cuya influencia abarca el oriente y sectores del occidente del país, y es uno de los grupos de transportistas más fuertes, encargado por El Chapo de llevar droga por el istmo hasta Guatemala, y dinero a Panamá, según la Unodc.

En Nicaragua, en 2007 se desarticuló una base de operaciones del cártel de Sinaloa y hace cuatro meses fue capturado en El Salvador y repatriado el nicaragüense Reynaldo Corea, cabecilla del grupo Los Guachinangos, que transportaba la droga por el Pacífico centroamericano para ese cártel, según las autoridades.

Tanto el ex fiscal general de El Salvador, Aztor Escalante, como el ministro costarricense Zamora destacaron que “la información valiosa que puedan sacar a El Chapo” se puede compartir con Centroamérica, “para avanzar en el combate al narcotráfico”.