Cartel de espejos

El veliz de Papá

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.


Jorge Luis Borges 



El nuevo libro de Enrique Ramos Salas  “El veliz de Papá”  (2014)  retrata su familia.  La memoria siempre es falaz,  se recuerda lo que nos marcó en la vida,  y se deja a un lado lo que duele, lo que no nos gusta y lo hacemos de manera inconsciente.  Ramos Salas dibuja  a un padre bueno y cariñoso y a su lado a una mujer de las de antes, inteligente, de su casa, buena madre y que fue  primera dama del municipio de Torreón Ese padre cargaba   un veliz y con él  traspaso fronteras; en el mismo  cabían 11 hijos,  su terruño del norte de Coahuila y Torreón, la UAL, el Tec de la Laguna, sus amigos y mas.  Ítalo Calvino dijo alguna vez “Los deseos, ya son recuerdos”.  Las imágenes que se dibujan como instantáneas desatan los recuerdos que la memoria guarda.  La experiencias buenas o malas son aprendizaje que se almacena y comprenden otros  signos que nos remiten a  otros recuerdos que se encadenan   y la memoria  repite sensaciones, experiencias,  olores y sabores que se vuelven a vivir al recordarlos. Enrique Ramos exorciza su yo interno describiendo las experiencias como las vivió de  niño o  de adolecente.  Nos platica  de sus padres, de sus hermanos, de la vida cotidiana, de la familia y de la vida pública de don Heriberto como alcalde de Torreón, como empresario, como funcionario, pero también retrata la colonia Los Ángeles, las casas, las calles, la ciudad, los hermanos y los amigos.  La vida cotidiana que se lleva en ese espacio protegido que se llama casa  se entrelaza con la ciudad, el otro gran espacio, el de afuera, el exterior.“El veliz de Papá”  “era una petaca de metal liviano, color gris claro aluminio, como un cajón portátil de regular tamaño y acabado muy liso. Papá parecía con él detective, sobre todo en invierno, pues se envolvía en gabardina larga, sombrero de fieltro, bien lustrado el calzado, guantes y lentes oscuros” El autor recupera el pasado a través de la escritura para hacer lógico su presente, para entenderse el mismo y  comprender a sus padres y su entorno  y quizá dejar el legado que recibió de su progenitor  para el futuro de sus hijos. Los espejos rotos al fin tendrán sentido. 


 mary_saldana2002@yahoo.com.mx