Cartel de espejos

Un pacto Lagunero para Miguel Riquelme

Al final de un año siempre es bueno hacer un balance del entorno en que vivimos, en esta caso de  la ciudad de Torreón.   
Una mirada objetiva  nos obliga a desplegar otros ángulos de la realidad y preguntarnos en donde estamos y a donde vamos.
“Looking back in anger” “. Obra de teatro escrita por John Osborne en Inglaterra de la postguerra nos obliga a pensar y realizar  un paralelo con lo que nos esta sucediendo en nuestra ciudad y con la obra en cuestión con las diferencias de tiempo, espacio y personajes.
Cuando el texto  apareció en los años  cincuenta se acuñó el termino  “angry men”; hombres enojados, iracundos.   Las preguntas se dejaron sentir, mismas que hoy podemos trasladar a nuestra región.  Los jóvenes laguneros   ¿tienen futuro? ¿no?  ¿tienen opciones?  ¿no?  ¿la ilegalidad les promete?  ¿no o sí ? ¿no hay futuro? ¿ o sí?.  Y la pregunta obligada  ¿qué queremos  que estos jóvenes hagan? ¿Qué les podemos ofrecer?  ¿Qué futuro queremos para la Laguna? .
Una sociedad como la lagunera tendría  que preguntarse que está haciendo o dejando de hacer para mejorar a la Comarca Lagunera.   El  gobierno estatal y municipal,  la iniciativa privada, las cámaras, las universidades públicas y privadas, y  la  sociedad civil con todas sus organismos civiles  se tendrían que plantear las opciones para el futuro de la Laguna y de sus jóvenes.
Miguel Riquelme es el nuevo alcalde de la ciudad de Torreón: el reto se le presenta difícil,  pero no solo a él,   sino a toda la sociedad de Torreón y de la región.  
Un pacto Lagunero entre las diferentes fuerzas de facto, aliviaría las tensiones que están obstaculizando la marcha de un buen gobierno, que estemos de acuerdo o no,  Riquelme fue electo para gobernar en la ciudad de Torreón.  
En este sentido el PAN, PRD, VERDE, PANAL y otros partidos,  empresarios ,  cámaras y otros organismos  que tienen incidencia en la economía regional,  organizaciones de la  sociedad civil, las universidades privadas y publicas,   la misma Iglesia representan una fuerza que debería sumarse a esta nueva administración.  
Sería loable que Miguel los  invitara  a sumarse en su proyecto y  como dice el dicho “cuentas claras, amistades largas”.   La transparencia en el manejo de recursos se vuelve indispensable, la responsabilidad de los que sean invitados a trabajar en el equipo estarán en la lupa de la comunidad.  Los recursos son pocos y se necesita que sean bien invertidos y para el caso  cero corrupción.    
En el 2014 empieza un nuevo ciclo,  Miguel Riquelme tendrá la oportunidad de cambiar el estado de desesperanza y de los “angry men” que están latentes en la ciudad.  El ingeniero puede cambiar las cosas, sí los laguneros hacemos un pacto en donde el gobierno y la sociedad se comprometan a trabajar por una Laguna prospera.  Hay mucho en juego:  el futuro de nuestros hijos.  “Paz a los hombres de buena voluntad”   se me olvido decirles que para que haya paz se necesita que de verdad los hombres tengan buena voluntad, en este caso para que Torreón salga adelante.

mary_saldana2002@yahoo.com.mx