Cartel de espejos

De la influencia italiana (II)

El historiador italiano Alberto Dollero contratado por Porfirio Díaz para escribir un libro sobre México y su economía (México al día) consigna en su libro que había 68 italianos trabajando  en la Compañía Nacional Mexicana de Dinamita y Explosivos de capital francés. Con la revolución muchos de ellos se fueron de la región lagunera. Familias italianas que llegaron a esta tierras a quedarse fueron los:  Gilio, Carussi, Sagüi, Trenti, entre otros.  Amadeo Sagüi Zapatine originario de Zoppè di Cadore, llega a California en 1887 y posteriormente a México,  trabajó en Guanaceví, Dgo. como capataz de minas y aserraderos. Llega a Lerdo, Dgo. Invitado por don Fermín Delgado en esa visita conoce a Catalina Carussi, hija de italianos, después de 3 años se casa con ella y procrean 12 hijos. En Lerdo compra parte de la hacienda de San Fernando y siembra sarmientos traídos de California. La hacienda se llamaba “La Viña”.  La uva que producía era para mesa y para vino.  El vino que fabricaba era:  aguardiente, vino generoso, vino blanco, y tinto. jugo de uva. Su marca era Cadorina. La Casa Sagüi cierra en el 58.Las señoras Aurora Gilio Rodríguez y Juana María Tinoco Gilio descendientes de inmigrantes italianos, en una entrevista retratan la vida cotidiana y las redes familiares:  Faustina  Lacapra viuda de Roque Carussi, ella era originaria de Palermo, Sicilia, se casa en segundas nupcias con Juan Gilio Vaglio originario de Vaglio Basilicata, Provincia de Potenza.  El nuevo matrimonio llega a la Laguna en 1896 y se instala en la ciudad de Lerdo, Dgo.  donde  se dedica a la agricultura. Faustina tiene tres hijas de su primer matrimonio: Catalina, María  y Rosa. Catalina se casa con otro italiano Amadeo Sagüi, María con Pedro Ortiz y Rosa permanece soltera. Juan Y Faustina tienen 3 hijos: Antonio, Franco y Manuela.  Uno de sus hijos Antonio Gilio Lacapra se dedica a la siembra de la vid.  El rancho  que trabaja se llamaba “La Esperanza”,  Aurora Gilio y Juana María Tinoco Gilio me platican  que el abuelo elaboraba  vino generoso, aguardiente, con las uvas que estaban dañadas se ponían  a secar en el techo de la casa para que se hicieran pasas.   La vida cotidiana de la familia en Lerdo era en la casa de las hijas de Faustina:  Manuela y Rosa, ellas solteras se quedan a cargo de la gran familia.  En la casa de Lerdo las tías elaboraban  el pan, y las pastas:  espagueti, lasaña, ravioles, macarrón  y tenían sus moldes especiales. En el patio trasero de la casa había cóconos, (pavos), gallinas, becerros y puerco.  Con la leche vaca o de  cabra se elaboraba  queso, requesón, queso fresco.   Del puerco elaboraban: jamón tipo serrano; en una  barrica vacía donde se ponía el vino se metía la pierna de puerco  con  sal de mar  y con un prensa la apretaban y la dejaban   curarse.  Al mediodía el menú era: sopa caldosa, pasta, ensalada, carne o pescado, o pollo,  pan blanco. En la huerta se sembraban: duraznos,  mandarinas, granados, ciruelos,  con la fruta se elaboraban conservas. Se hacia  aguardiente de   granada y  mandarina, nieve de limón fresa y mango. Las “tías” sembraban sus hierbas de olor: romero, laurel,  tomillo y albaca para usarlas en  platillos como el albondigón, en los pescados y sobre todo en las salsas.  La comida mexicana se integró a la costumbres de la familia:  tortillas de harina, machaca, papas con huevo,  salsas  de chile. La influencia italiana en la industria del vino en la Comarca lagunera fue muy importante, desgraciadamente la vid se dejo de producir  en la región a finales de los cincuenta para privilegiar la siembra de alfalfa y forrajes alimento de las vacas.    La economía da la pauta en los mercados, y empresas tan importantes como el Vergel  desaparecieron, ya que los caldos producidos en Chile o Argentina eran más baratos que sembrar en la Laguna. Bien por Casa Madero primer vitivinícola de América que continua produciendo vides y vino.  


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