Cartel de espejos

Nuestra historia regional

Torreón, Coahuila, la llamada perla de La Laguna, es una ciudad muy joven, apenas centenaria. En su corta edad ha tenido pretendientes que le manifestaron su amor escribiendo sobre ella. Eduardo Guerra,  Pablo C. Moreno, José León Robles de la Torre, Jacinto Faya Martínez, Homero del Bosque Villarreal, Carlos Montfort, William Meyers, Manuel Plana,  Gildardo Contreras, Roberto Martínez, Jesús Sotomayor, Oralia Esparza,  Mario Cerutti, Rodolfo Esparza, Javier Ramos Salas, Juan Puig, el padre jesuita Agustín Churruca, la que esto escribe   y muchos otros que  han abordado a la ciudad y a la Comarca Lagunera desde diferentes ángulos  para dejar testimonio de nuestra historia comarcana. 

Los archivos son los recintos que guardan los documentos  (mapas, fotografías, hemerotecas,  oficios es decir todo lo referente a documentos públicos, y otros documentos los “papeles de familia” que dan cuenta de la otra parte de la historia, de la gran mayoría de los habitantes).  Todos estos “papeles” públicos y privados son el acervo para que los historiadores investiguen sobre  nuestra historia regional.   

El Archivo Municipal de Torreón  se estrenó en la administración de Carlos Román Cepeda  (1990-1993) en una hermosa casa que había pertenecido a don Isauro Martínez.  

La creación del Archivo y el rescate de los archivos de Coahuila se debió en mucho a la historiadora Lucrecia Solano de Montemayor, ya que se conjuntó: el amor a la historia y la voluntad política, siendo ella la esposa del gobernador Rogelio Montemayor tenia el facultad para impulsar nuestros Archivos. 

Desde esa fecha hasta el día de hoy, esta ciudad ha tenido autoridades panistas y priistas y ninguna administración le ha agregado lo que le falta  al Archivo:  una sala de exposiciones, una sala de investigación, un auditorio, una biblioteca, bodegas y un presupuesto que permita conferencias, talleres y un programa editorial. 

Don Luis González y González fundador de la microhistoria  en su libro “Pueblo en vilo”  habla del cariño  a la “Matria”, al terruño;  y es verdad,   la devoción  a la ciudad es la única manera que nos permite a los historiadores  investigar, rescatar y  difundir la identidad y amor por nuestra ciudad y la región lagunera para que todo ese esfuerzo se transmita a las nuevas generaciones de niños y jóvenes para que ellos a su vez se sientan orgullosos de su tierra y en su momento aporten para el engrandecimiento de la misma.  

Requerimos que las autoridades, la iniciativa privada, las universidades y la sociedad civil se sumen a esta iniciativa de difundir nuestra historia regional. 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx