Cartel de espejos

La historia se reescribe en las redes sociales

En 1949 George Orwell publicó una novela que cambiaría la percepción del lenguaje con nuevos vocablos como “doble pensamiento” entre otros.  “1984” fue el nombre del texto  que se adelantaría a una realidad que describe la manipulación de la información, la vigilancia masiva,  y la represión política.  El personaje principal,  al que nunca veremos,  pero que es omnipresente:  el “Big Brother”,  el que todo lo ve y lo sabe. Wiston Smith trabaja en el “Ministerio de la Verdad” y se dedica a reescribir la historia  con un doble lenguaje y doble pensamiento para cambiar el significado  de la misma.  Es decir de la verdad.  ¿Le suena conocido?.

Hoy en día cualquier gran corporación nos puede vigilar, saber nuestras cuentas, conversaciones, se pueden introducir a la computadora. Con el google maps pueden entrar hasta la puerta de tu casa.

Un gobierno puede  manipular o esconder información relevante o un acontecimiento político incomodo dando línea a medios de comunicación que tienen alianzas con ellos.  La paradoja es que gracias a las redes sociales: facebook, twiter, instagram, blogs, y más    podemos acceder a información que no es la oficial, y tenemos acceso a todos los medios de comunicación, con diferentes tendencias: (derecha, izquierda, a favor o en contra, o independientes)  y a miles de ciudadanos que comentan sobre un hecho como por ejemplo: la lady de Polanco, o la Casa blanca por nombrar algunos. 

Este nuevo poder de los ciudadanos ha causado temor a la gente de poder  y se trató de  implementar la “Ley Fayad” que  atenta contra la libertad de expresión y trató de que se criminaliza a millones de usuarios de las redes.  Se quería  un “Big Brother”  para México.  Por ridícula e injusta la propuesta de Ley fue denegada, por ahora.

No todo lo que se publica en las redes es verdad, como lo han dicho algunos intelectuales, sin embargo es una puerta abierta a la información que sin duda se tiene que analizar, ya que no todo es correcto.

El historiador del Siglo XXI tendrá que revisar fuentes  como: documentos, hemerotecas, bibliografías, historia oral,  la red social y hacer el juicio pertinente además de hacer doble esfuerzo  para encontrar le “verdadera historia”,   porque ¿ésta existe?.

 

 El “Big Brother” de 1984 está presente, pero también  un poder paralelo: las redes sociales que contrarrestan el discurso oficial.  Al menos será más difícil reescribir la historia. 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx