Cartel de espejos

Los fantasmas en la historia

A los políticos les asustan  los fantasmas guardados en las hemerotecas y archivos.   Los esqueletos conservados  en el ropero de pronto brincan  y se dan a conocer, aquel secreto divinamente escondido se revela por medio de un papel que alguien  encontró y lo publica. 

Los Archivos Municipales, Estales y de las diferentes Secretarías se convierten en la fuente principal del historiador, igualmente las hemerotecas en donde aparecen los artículos de periodistas que tratan temas sobre personajes públicos o de hechos políticos;  la bibliografía y la historia oral también se convierten  en otra fuente donde el historiador puede abrevar para hacer historia de un tema o de un personaje relevante.  

Friedrich Katz en su libro  Francisco Villa   nos comenta acerca de éste personaje,  el cual podemos extrapolar a otros hombres o mujeres que  por circunstancias o bien porque  tienen el gusto para hacer política.  Katz al  estudiar a Villa lo muestra en todas sus facetas:  la leyenda blanca,  la leyenda negra, la leyenda épica.  El hombre en todas sus facetas y claroscuros.

Herodoto (484 a.C) considerado el padre de la Historiografía moderna,   escribe por primera vez con hechos  verídicos sobre la guerras medicas entre Grecia y Persia.  Anteriormente las historias se narraban con hechos reales y con relatos mitológicos. 

Desde siempre a los hombres del poder les preocupaba como los iba a juzgar la historia y era importante para ellos que su legado se conociera. 

Así  Julio Cesar escribe La guerra de las Galias.  En el siglo XX  Winston Churchill  escribe entre otras muchas obras.: La segunda guerra mundial  y fue merecedor del premio nobel de literatura. 

Algunos  políticos mexicanos también han escrito sus memorias en  donde justifican sus acciones.  En las memorias el personaje principal, obviamente son ellos mismos.  Pero son documentos valiosos porque se pueden comparar con otras fuentes   y así el historiador podrá hacer un juicio histórico. 

Hoy en la columna En privado de Joaquín López-Dóriga trata el caso de Manuel Bartlett con respecto a la caída del sistema  de 1988 donde Carlos Salinas de Gortari resultó  ganador.  En ese año  Bartlett era secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral. 

La caída del sistema dice fue un mito de Diego Fernández de Cevallos.  La Respuesta del “jefe” Diego no se hizo esperar: “se puede faltar  a la verdad por dos motivos: falta de memoria y falta de vergüenza”

Así los esqueletos escondidos salen.  En Coahuila hay miles escondidos que pugnan por salir.  Al tiempo.  Por lo pronto la historia de este Estado se sigue escribiendo. 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx