Cartel de espejos

La economía de la Comarca Lagunera durante la Revolución III

Entre el 22 y el 31 de julio de 1913 Torreón es tomado por la fuerzas del gobierno. A fines de septiembre grupos revolucionarios se reunieron en la hacienda de La Loma, Durango encabezados por Francisco Villa y formaron la División del Norte. El 1º de octubre los revolucionarios atacan la guarnición del cerro de la Cruz; las fuerzas federales abandonan la lucha y huyen. El gobierno huertista designa al general José Refugio Velasco como jefe de la División del Nazas.


En marzo de 1914 regresa la División del Norte. El ataque definitivo será el 1º de abril, el que se conoce como la batalla de Torreón. Francisco Villa entra victorioso el 3 de abril a la ciudad; ese mismo día expulsa a los españoles que se habían refugiado en el Banco de la Laguna acusándolos de haber apoyado a Huerta. El cónsul americano Isaac M. Ulmer, encargado de los asuntos del consulado español, logra evacuarlos; 600 españoles dejan Torreón.


Carranza siendo Presidente creó dos cuerpos del ejército: el del Noreste, al mando de Pablo González y el del Noroeste bajo las órdenes de Álvaro Obregón. La División del Norte quedó supeditada al ejército de Noroeste. Las tensiones entre las diferentes facciones se hacían evidentes. De ahí el acercamiento hacia Francisco Villa por medio del general Antonio I. Villarreal del ejército del Noreste; mediante el Pacto de Torreón se puso de manifiesto la fuerza de Villa.


Con dicho pacto Villa aceptó la Primera Jefatura de Carranza y éste la de Villa en la División del Norte con la condición de que el Ejecutivo convocaría a una convención, la cual fijaría fechas para elecciones de Presidente y del Congreso, y aportaría un programa de gobierno. Se llevó a cabo la Convención y el pacto nunca se respetó; siguieron las luchas entre las diferentes facciones y en abril de 1915 Obregón derrota a Villa en Celaya, Guanajuato. Todavía el 22 de diciembre de 1916, el Centauro del Norte hace otra entrada a Torreón. Al final de la Revolución el país estaba en ruinas; más de un millón de mexicanos murieron.


El surgimiento económico que había tenido la Comarca Lagunera a finales del siglo XIX y principios del XX va a decrecer en forma considerable durante la Revolución. Con todas las luchas que se dieron en la ciudad, las vías del tren quedaron destruidas; casas, edificios, fábricas y su maquinaria fueron incendiadas o saqueadas.  Industrias como La Constancia, en donde la existencia de telas fue repartida entre la tropa y las salas de máquinas convertidas en caballerizas, no volvió a reponerse. Con la expulsión de los españoles el campo estaba en ruinas, al igual que la región.


Del 17 de octubre de 1915 al 31 de diciembre de 1917 es nombrado presidente municipal de Torreón Ramón Méndez González y secretario del Ayuntamiento Agustín Saldaña Sánchez, quienes se dieron a la tarea de organizar los servicios públicos, dar atención al campo, arreglar canales y reparar maquinaria, así como a poner en orden la ciudad. Ese año aparece el periódico La Opinión de don Rosendo Guerrero y queda establecida la Cámara Nacional Agrícola Lagunera. La activad económica se reanuda; los laguneros, como siempre, aun en la adversidad, salieron adelante.


mary_saldana2002@yahoo.com.mx