Cartel de espejos

Una mirada diferente de Recuerdos y Sabores de la Comarca Lagunera

La cocina es ese espacio íntimo y familiar en donde las familias se reúnen, en donde los lazos familiares se refuerzan y en donde las recetas familiares se prueban, se comparten y se disfrutan.   “Recuerdos y Sabores de la Comarca Lagunera de Francisco Durán y Martínez y de la que esto escribe aborda la historia social, cultura, económica y culinaria de esta región.  

La comida mexicana pertenece al patrimonio intangible de la humanidad y en este caso este libro sobre  la Cocina lagunera  y del Norte de México se suma a este patrimonio de México. 

En Monterrey en el Museo del Noreste Irma Braña recordó “Aquel Torreón” y esos “tiempos idos”  con una  prosa ágil y no falta de una picaresca graciosa describió el mundo cotidiano de la cocina familiar,  una cocina española por su padre y mexicana por su madre y de los restaurantes de la época  en donde se privilegia una cocina internacional.Alberto Villarreal (Shamuko) se abocó a la vida cotidiana, al espacio sagrado de la cocina en donde reinan la madre, la nana y los sabores de particulares de La Laguna:  la nata, las tortillas de harina, el pan ranchero.  

Algunas de las recetas son de San Pedro de las Colonias lugar de origen de esta familia.  

Nos describió los lonches del “Popochas” los tamarindos de los chinos;  además de los espacios abiertos: Los mercados: “La Alianza” y el mercado Juárez para recorrer los primeras tiendas de autoservicio como el Roizer hasta llegar a la Soriana. Cesar Morado abordó las relaciones económicas entre la Laguna y Monterrey. Habló de  los “señores del algodón” y los “señores de Nuevo León” que refaccionaron a la Laguna. Economía, Política y lazos familiares  se escucharon en su disertación .

Lucrecia solano Martino siempre académica nos entregó un ensayo describiendo los diferentes apartados del índice: La alquimia de la cocina lagunera, Devociones y comidas, Recetario, Los dulces de la Laguna y aportó una frase importantísima atribuida a José Vasconcelos: “donde termina el guiso y empieza comerse la carne asada, comienza la barbarie” (La tormenta”, 1937).   

Los llamados “barbaros del Norte” han contribuido a nuestra cultura nacional.  

El Ateneo de la juventud estaba integrado por tres de ellos: Alfonso Reyes de Nuevo León, Julio Torri de Coahuila, Martín Luis Guzmán de Chihuahua.    Otro coahuilense cronista de la ciudad de México fue Artemio de Valle Arizpe, Salvador Novo También cronista vivió su infancia en Torreón.  

Estos norteños disfrutaban de la buena mesa, porque la cocina  también es cultura y es un patrimonio intangible de la humanidad y nuestra cocina lagunera se ha integrado al mismo. 


mary_saldana2002@yahoo.com.mx