Cartel de espejos

Aquellos días de Semana Santa

En la segunda mitad del siglo XX los días de cuaresma en la Comarca Lagunera eran tiempo de ayuno y penitencia. La comunidad observaba la tradición religiosa estrictamente. En Semana Santa se tapaban los espejos, no se comía carne, se visitaban los siete templos y se hacía el vía crucis.  

La cuaresma empezaba el miércoles de ceniza.  Cuarenta días previos a la Semana Santa eran  destinados a rememorar el ayuno de Jesucristo en el desierto antes de padecer la muerte. Para los chiquillos y jóvenes eran vacaciones, por lo general no se salía fuera de la Comarca;  mas bien se aprovechaban esos días de asueto para organizar picnics en Raymundo en Lerdo, Dgo.,  en el Bosque Venustiano Carranza en Torreón,  en ranchos de amigos  o bien en el Club Campestre en Gómez Palacio, o en San Isidro en Torreón.

La cocina cuaresmal contenía  toda una parafernalia que se debía de seguir; en caso de no hacerlo se cometía un grave pecado y si te agarraban sin confesar, probablemente el castigo sería el infierno, bueno,  estoy exagerando sería el purgatorio.

La comida de cuaresma en La Laguna era sencilla y sabrosa:  sopas de lentejas,  habas y la de Choales. Como no se podía comer carne se hacía  pescado  frito, empanizado o bien al  mojo de ajo. El arroz se elaboraba en todas sus variantes: verde, rojo,  blanco y se prestaba para acompañar cualquier platillo. Las tortitas de camarón seco  y las de papa no podían faltar, al igual que   los chiles rellenos,  las enchiladas rojas y los nopales  que podían ser en ensalada o en pipían.  En postres la capirotada era la reina y las princesas  las torrejas y el flan. Una receta popular es la de la señora   Cándida  Ereña de Orúe inmigrante española que escogió  la Comarca Lagunera como su tierra.  La receta de doña Cándida se llama “Torta de apachurrón”: al  pan francés sin el migajón se le pone un chorrito de aceite de oliva y en orden los siguientes ingredientes: frijoles, sardinas, aguacate, cebolla queso y chipotle. Se envuelven en servilletas de papel y se les da un apachurrón. Son riquísimas.

Hoy, el viernes Santo  se celebra en el Cristo de las Noas y en el municipio de Viesca donde se reúnen miles de laguneros para revivir la pasión de Cristo en una nueva modalidad lagunera: El turismo religioso.

 

mary_saldana2002@yahoo.com.mx