Cartel de espejos

De costumbres en la década de los veinte en el campo lagunero

En la región lagunera de noviembre a marzo eran los tiempos de “seca”, los campesinos hacían sus preparativos para esos meses difíciles. Al  terminar el cultivo del algodón no había trabajo de octubre a marzo, al no haber trabajo, no había dinero. Los campesinos primero en las haciendas como trabajadores y después como ejidatarios se preparaban para tener que comer en los tiempos de “seca”, por lo general guardaban  un costal de frijol y otro de maíz,  las mujeres preparaban: orejones de calabacita: la calabacita se parte en rodajas, se lavan y se ponen en hilo de cáñamo o ixtle a secar al sol.     Los Choales son los granos de maíz  que se dejan secar colgados; en los tiempos de “seca” los  hidrataban, los ponían a cocer  y se guisaban con tomate, cebolla y chile. A la comida deshidratada la llamaban torrejas.  El maíz en grano seco se guardaba con cal para que no se hicieran gorgojos. Los campesinos sembraban maíz, fríjol y cultivaban el tomate y chile en los bordos de la siembra del algodón. La carne la secaban y la llamaban tasajo. En esos tiempos en los ranchos se sembraba  trigo, se usaba completo para hacer las “panochas” que son las tortillas de harina y las semitas. La harina Flor era la que estaba limpia sin la cáscara del trigo. Con las presas se acaba ese cultivo y muchos otros, el agua se concentra en las presas sin bajar a las “tierras de abajo” es el caso del municipio de Viesca que se quedó sin agua. El café lo tomaban frío en botellas y lo tapaban con olote. Otros alimentos que completaban la dieta del campesino eras: nopales, quelites, verdolagas con las que se elaboraban diferentes platillos. En Tlahualilo se sembraba sandía y melón que eran la delicia de grandes y chicos. La comida de los campesinos era sencilla en el desayuno: frijoles, café y tortillas, los que tenían gallinas huevo con chile. Al mediodía:  Sopa de res, papas con chile, en días especiales  carne con chile  serrano o carne con chile colorado, frijoles con chile. Sí los campesinos tenían vaca bebían leche,  con las chivas hacían queso. Por lo general en las casas tenían corral, con gallinas podían tener huevos y pollo,  sí tenían vacas o chivas se le pedía permiso al dueño de la hacienda para que comieran la hierba de la tierra. Cuando se mataba un marrano o chiva o vaca. Se vendía la carne o se hacía el trueque. “Me prestas un kilo de frijol y cuando yo mate mi marrano te lo devuelvo”. Al matar un marrano hacían chicharrón de cuero y de manteca (el prensado), con la sangre hacían   moronga en las tripas del marrano. Con la carne se hacen las carnitas o carne con chile o asado. Y con la cabeza tamales.Las cocinas de los campesino eran de adobe con una chimenea (tronera), en la esquina ponían el comal “temanatle” arriba de la leña, por lo general de mezquite. En el molino ejidal molían el nixtamal, antes era en el metate. En Matamoros  y San Pedro por los años cincuenta los ejidatarios que ya vivían en la ciudad no tenían estufa, sino una chimenea  que se alimentaba con carbón o leña.  Siempre contaban con  dos ollas de barro: una con frijoles y en la otra cocido de res con verdura.  Al mediodía la comida consistía en sopa de fideo o de arroz, algunas veces picadillo con res y puerco, que podía ser caldoso o seco, se acompañaba con tortillas y salsa de chile colorado o verde. La cena consistía en café y pan, si quedaban tortilla se hervían con la leche y azúcar y eran para el atole.   Una vida sencilla pero más sana de lo que ahora se come en la ciudad y ejidos, no había refrescos embotellados, ni frituras que han hecho tanto daño a la dieta del mexicano.  



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