Cartel de espejos

De archivos y arquitectura. La memoria de un país

La memoria de una ciudad  se encuentra en su arquitectura;  los edificios, las calles y las casas dan cuenta de la vida de sus habitantes y del desarrollo del pueblo.  En Roma por ejemplo la vía Apia sigue en pie desde hace más de dos mil años  con el mismo nombre y conteniendo los pasos de los romanos, y de los diferentes pueblos  que con sus pasos caminaron por esa misma avenida en la edad media, renacimiento, siglo XIX, XX y XXI. La arquitectura  se conserva porque es el testimonio del paso del hombre en el tiempo y da cuenta del  desarrollo de las técnicas e inventiva del ser humano.   Los archivos públicos son los documentos que explican la fundación de un pueblo y las decisiones tomadas por los hombres para bien o para mal de una población que se convertirá en villa y luego en ciudad.   Es por eso que son tan importantes los expedientes  porque nos dejan conocer el desarrollo de la ciudad y a los hombres que participaron en ella y nos permiten hacer el juicio histórico de cada gobernante en ese proceso histórico de una entidad. Hay archivos de personajes importantes como escritores, pintores, historiadores, arquitectos, entre otros que dejaron una huella dentro de la historia de un país por su creación y sus archivos se vuelven parte del patrimonio de la Nación.  Los “papeles de familia”  son los archivos privados  de personas o familias que dan cuenta de la otra parte de la Historia; estos documentos refieren  la vida  cotidiana de las personas y no nada mas eso, sino que van a reflejar la vida económica, la social, cultural y hasta política dentro de los procesos sociales de un país.  Por ejemplo  en la Revolución Mexicana, la Historia oficial nos cuenta la gestación de la misma con sus grandes hombres como Francisco I Madero, Carranza,  Villa, Zapata y muchos otros y que fue su aportación a esta gesta.  Pero ¿qué pasa con el hombre común?  ¿cómo le afecto en su vida y  en la de su familia este proceso social?.  Si tenemos suerte por medio de diarios, cartas,  fotografías, balances de una empresa y demás papeles podemos deducir que era por lo que estaban pasando los hombres y las familias en esa época específica. Ahora bien otra parte de la Historia la conocemos por medio de los periódicos y de las revistas que dan cuenta del acontecer de una ciudad y del país.   Por otro lado una parte sustancial para conocer la Historia es la bibliografía que puede ser tan amplia como los temas que deseamos conocer: filosofía, política, economía, historia, cultura, y más.   Un pueblo que no preserve su memoria es un pueblo vulnerable, se convierte en blanco de atropellos. La memoria arquitectónica, de archivos y de “papeles de familia” la debemos proteger  y la comunidad de estar alerta y vigilar que nuestro patrimonio histórico se conserve para las generaciones venideras. Los cronistas “vitalicios  e inmortales”  deben hacer su trabajo y hacer la crónica de la ciudad.  


mary_saldana2002@yahoo.com.mx